por Chema Álvarez

El Ayuntamiento de Montijo, a través de su concejalía de festejos, anda haciendo proselitismo entre diversas asociaciones del pueblo para que el próximo 5 de mayo, coincidiendo con la fiesta católica de la exaltación del símbolo cristiano, conocida vulgarmente como la Cruz de Mayo, grupos de párvulos escolares de los colegios e institutos del pueblo (públicos y concertados) desfilen en fervorosa y devota procesión, portando cruces y crucecitas de flores, desde la iglesia de San Pedro hasta la barriada del Molino, donde el mismo ayuntamiento habrá situado otra descomunal cruz junto al altar, para acto seguido, tras los preceptivos rezos, cánticos y oraciones, un sacerdote bendiga con agua bendita las ofrendas y a los procesionarios, después de oficiar la preceptiva misa.

Este acto floral y religioso, siempre según el Ayuntamiento de Montijo, finalizará con una actuación de los coros y danzas del pueblo, quienes deleitarán al seguramente concurrido público que, en devota y entregada feligresía, estará compuesto en su mayor parte por mamás, papás, titos, titas, yayos y yayas que disfrutarán de lo lindo y en arrobo celestial de la evolución sacramental de su tiernos infantes.

Todo ello organizado por el PSOE, el Partido Santo Obrero Ecuménico de Montijo, quien embarca a asociaciones que olvidan su carácter laico y representante de dicha laicidad, garante del respeto que se debe a quien no cree o cree en otros dioses que no sean la triada cristiana. Es lamentable que este Ayuntamiento, por boca de su concejalía de festejos, se dedique a organizar eventos de este tipo, tratando de recuperar tradiciones católicas, apostólicas y romanas, evidenciando una vez más el principio de cuius regio eius religio, dado que son las creencias particulares de quienes gobiernan las que disponen de las instituciones públicas para exaltación de tales creencias individuales. Más le valdría al Ayuntamiento organizar unas jornadas claramente reivindicativas sobre creación y mejora del empleo en Montijo, que falta le hace, aprovechando la cercanía de la fecha del 1º de Mayo, una fiesta socialista, y dejarse de tanta pleitesía a la clerigalla que ya da más que cierto tufo a sotana y sacristía.