Aldehuela o Arguijuela en los siglos XV-XVI


por Pablo Iglesias Aunión



“Los dichos visitadores non fueron a visitar la villa del Montijo a causa de haber crecido el río Guadiana, por lo que hicieron llamar al cura e alcaldes e regidores de la dicha villa e al mayordomo de la dicha iglesia. En ansí venidos todos a la dicha villa de Lobón, les presentaron los poderes de sus Altezas e los obedecieron juntamente, con el comendador Gonzalo de Alvarado con la reverencia debida y acostumbrada. E ansí mismo, los dichos visitadores les dieron por escrito cierta relación de las cosas que debían de dar cuenta e razón, según que se fise en otras villas e lugares de la orden. E de esta forma se fizo la visitación a la villa del Montijo, la cual fue asentada en las partes de este libro, según que la orden de ello.” (Libro de Visitas de la Orden Militar de Santiago. Archivo Histórico Nacional de Madrid. Libro nº.: 1101 c.)

Nuestra Comarca está llena de apasionantes momentos que bajo el análisis crítico y científico del historiador, nos permite adentrarnos en pueblos, villas, aldeas y lugares que se ofrecen al buen entendimiento sin necesidad de recurrir el dato por el dato pudiendo de esta manera dirigir nuestra miradas hacia preciosos tesoros llenos de jugosa aventura investigadora.

A finales del siglo XV muchos de los pueblos que configuran la actual Comarca de las Vegas Bajas del Guadiana y en igual medida de la llamada Comarca de Lácara, aparecen aprendiendo a vivir históricamente. Ese pulso y esas ansias por hacerse un espacio en la vida y en la realidad histórica lo recoge muy bien a modo de ejemplo la antigua Aldehuela o Alguijuela, actual Torremayor, pasando de esta manera a ser una clara y visible realidad llena de existencia entre esos los pueblos y aldeas que configuraban en la Edad Media la Comarca de Mérida y dentro de las llamadas encomiendas santiaguistas para así poder ser estudiadas dentro este brevísimo análisis de la Historia Medieval en nuestra zona.

Aldehuela o Arguijuela: actual Torremayor. Años 1494-1500

Se dice de este lugar en la primera de las visitas: “Por los dichos visitadores no fueron a visitar el dicho lugar por ser muy pequeño”. La información obtenemos del estudio documental para Torremayor en estos momentos es dada por el cura, regidores y mayordomo que tuvieron que viajar a la ciudad de Mérida, los cuales afirmaron que en dicho lugar hay una iglesia parroquial bajo la advocación de Santiago de la cual era párroco Pero Hernández del hábito de San Pedro, quien poseía título de Colación (territorio adscrito a una parroquia) y lo presentó: “Lleva al pie del altar por el cual se le ofrecen los domingos y entre semana lo suficiente para comer él y dos personas. Lo que ofrecen en dinero apenas pasa de un maravedí…”

Esta información nos hace en parte comprender lo duro que tenía que ser en estos años finales de la Edad Media, cuando los ecos de la toma de Granada por los Reyes Católicos posiblemente no habían hecho más que llegar (2 de enero de 1492), con una forma de vida que aparece reflejada en el mismo curato que describe fray Pedro Hernández, al informar en Mérida que tuvo que vender un rocín para poder seguir adelante.

La iglesia de Santiago poseía tres altares. Un dedicado a la advocación del titular, el apóstol Santiago; otro al de los santos mártires Fabián y Sebastián y el tercero a san Atón. Se dice además de ella que “…estaba bien reparada e los altares bien ataviados.” Se trata de un edificio pequeño realizado en piedra acapillada siendo el gran grueso del cuerpo de la iglesia de piedra tosca con tejas: “Tiene un sagrario con unas puertas pintadas, con cerradura y llave…dentro de una caxa en la que estaba el Santísimo Sacramento, con mucha limpieza…”

Sagrario de la Iglesia de Santiago en Torremayor
Sagrario de la Iglesia de Santiago en Torremayor

Debemos tener en cuenta que los visitadores daban precisamente el rango, tipificaban y clasificaban un templo, en función de que pudiera o no poseer sagrario con el Santísimo, señal inequívoca de que se celebraba en él la Eucaristía. De la misma forma, si poseía pila bautismal (la iglesia de Santiago carece de ella en estos momentos), para a continuación informar de qué oficios diurnos podían realizarse en el templo.

No menos importante era la descripción que los visitadores realizaban en torno a la construcción del Altar Mayor que, para el caso de la iglesia de Santiago, éste poseía dentro de un tabernáculo de madera con un crucifijo también de madera, pequeño situado junto a una cruz de latón. Pero hay una especial referencia en el interior de la iglesia de Santiago que me llevó a realizar y publicar un estudio sobre la ruta de la pintura gótica tardía, pudiéndose establecer así, una ruta comarcal en torno a la presencia de estas manifestaciones pictóricas en la Comarca y que indudablemente podremos ir publicando.

Ya a finales del siglo XV, la mencionada iglesia de Santiago contaba con bienes propios para su administración y supervivencia como eran: tres pedazos de tierra que le rentaban al año una cantidad que ascendía trece fanegas de pan de llevar; dos tercios eran de trigo y uno de cebada. Poseía igualmente ganado consistente en cabezas de vacuno.

Torremayor es claramente una realidad que desde los años finales del siglo XV y principios del siglo XVI, sabrá ir abriéndose camino en el tiempo para así ofrecernos su riqueza y su comprensión desde el conocimiento histórico.


PARA SABER MÁS

– IGLESIAS AUNIÓN, P: Historia de la Comarca de Lácara. Del Medioevo a los Tiempos Modernos. Edita: Diputación Provincial de Badajoz y Adecóm-Lácara. Badajoz, 2000.

Semanario Diocesano “Iglesia en Camino”, Patrimonio Cultural de nuestra Iglesia: números 798 y 799 correspondientes al 11 y 18 de abril del 2010.


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