Durante su actuación, llena de boleros y pasodobles, hizo partícipe a un público que disfrutó con su repertorio de canciones seleccionado para la ocasión, como Extremadura soy yo, Toda una vida, Dos gardenias, Guitarra con alma, La mano de Dios, Mi gran noche, entre otras, disfrutando todos los presentes de un Francisco Flecha entregado.
Una vez finalizado el baile se dio paso a la comida de nochebuena, en la que no faltaron los villancicos, compuesta por salpicón de marisco, pescado en salsa, macedonia de fruta y surtido navideño, todo ello acompañado de bebidas sin alcohol.


















