Una maqueta robótica conserva la memoria de Barbaño con las voces de sus mayores

Alumnado y familiares mayores del CEIP Torre Águila junto a la maqueta robótica que recrea el pasado y el presente de Barbaño. (foto: cedida)
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El CEIP Torre Águila une a alumnado y mayores de Barbaño en una maqueta robótica que conserva recuerdos, oficios y cambios del pueblo mediante testimonios

El alumnado de 5.º y 6.º de Primaria del CEIP Torre Águila ha recreado la evolución de Barbaño mediante robots, impresión 3D y testimonios de abuelos y abuelas de la localidad.

La historia reciente de Barbaño ya puede recorrerse y escucharse a través de una maqueta interactiva construida por el alumnado del CEIP Torre Águila con la colaboración de sus familiares mayores.

El proyecto, denominado “Robots que rescatan la memoria”, ha unido durante el curso a estudiantes de 5.º y 6.º de Educación Primaria con sus abuelos y abuelas para recuperar recuerdos sobre la infancia, los oficios, las viviendas, las costumbres y la transformación urbana del pueblo.

Alumnado y familiares mayores del CEIP Torre Águila junto a la maqueta robótica que recrea el pasado y el presente de Barbaño. (foto: Jose Manuel Lavado).

La iniciativa de Aprendizaje-Servicio ha sido coordinada por las docentes Chelo Domínguez Jiménez y Claudia Sánchez Durán y ha utilizado la robótica, la programación y la impresión 3D como herramientas para conservar el patrimonio oral de la localidad.

Testimonios sobre el antiguo Barbaño

Los encuentros comenzaron con conversaciones en las que los mayores relataron cómo era Barbaño cuando apenas había calles asfaltadas y recordaron los trabajos del campo, los molinos, los pozos, las antiguas máquinas de coser, las recetas y los juegos tradicionales.

El alumnado grabó estos testimonios, formuló preguntas y tomó notas para documentar unas experiencias que posteriormente fueron incorporadas a la radio escolar Onda Torre Águila.

Las voces también forman parte de la maqueta interactiva. Mediante placas Makey Makey y programación con Scratch, los visitantes pueden tocar distintos elementos y escuchar a los protagonistas explicar cómo era la vida en el municipio varias décadas atrás.

Del cartón y el barro a la impresión 3D

La maqueta representa dos etapas de Barbaño. Una de sus mitades reproduce el pueblo de los primeros años mediante materiales reciclados, cartón, barro, plastilina, madera, telas y pintura.

En ella aparecen casas de colonos, calles de tierra, huertos, pozos, molinos, animales, aperos de labranza, juegos tradicionales y edificios históricos.

La otra mitad muestra el Barbaño actual, con calles asfaltadas, viviendas modernas, edificios públicos, vehículos, zonas verdes y otros elementos diseñados por el alumnado y fabricados con las impresoras 3D Prusa Mini y Prusa MK3 del colegio.

Robots inspirados en historias reales

El alumnado y sus familiares construyeron mecanismos con LEGO WeDo 2.0 y LEGO Spike Essential a partir de los recuerdos compartidos durante las sesiones.

La exposición incluye pozos cuyos cubos suben y bajan mediante poleas, molinos activados por sensores, tractores mecanizados, peonzas automáticas, parques infantiles, telares, máquinas de coser y un brazo batidor integrado en la reproducción de una cocina tradicional.

Entre las piezas figura el molino elaborado por Leandro junto a su abuela Juana y su abuelo Leandro. La familia también colaboró en la recopilación de fotografías antiguas y actuales procedentes del archivo de Manuel Cuerpo Rocha y de la web de La Casa de la Arquitectura.

Las imágenes permiten comparar los cambios experimentados por Barbaño y completar el recorrido histórico planteado en la maqueta.

Oficios, viviendas y juegos tradicionales

Ariadna y su abuela Ramona aportaron información sobre la vida cotidiana de otras épocas y participaron en la elaboración de juegos tradicionales y elementos urbanos junto a Pili y Pepi, abuelas de César.

José, abuelo de Azahara, modeló animales de granja en plastilina y colaboró en la construcción de una cocina tradicional. El establo, los antiguos columpios y un mecanismo que reproduce el funcionamiento de un taladro fueron realizados con la participación de Kiko, Leandro, José y Curro.

Curro, abuelo de Darío, y Fátima, abuela de Manuel, explicaron al alumnado cómo se desarrollaban antiguamente las tareas agrícolas. A partir de sus testimonios se construyeron un tractor mecanizado con remolque, varios huertos y una avioneta realizada con piezas cortadas mediante la máquina láser del colegio.

Las abuelas de Azahara, María Carmen y María José, y su abuelo José participaron en la creación de un parque de atracciones robotizado y de varios comercios tradicionales.

La recreación de las viviendas incluye una casa de colonos elaborada por Valeria y su abuela Loli, una reproducción de la antigua ermita realizada por Loles y una casa moderna iluminada construida con la colaboración de familiares y docentes.

El proyecto también incorpora un telar robotizado creado por Bogar y su abuela Quini y una máquina de coser inspirada en un modelo antiguo de Singer, realizada por Naihara y su abuela Consola. Las peonzas robotizadas de Sofía y Ariadna recuperan, por su parte, uno de los juegos más habituales de generaciones anteriores.

Una exposición abierta a vecinos y visitantes

La iniciativa ha contado también con la colaboración de José Manuel Lavado Lozano, autor de las reproducciones del antiguo colegio, el ayuntamiento y la fuente del Barbaño histórico.

El centro ha agradecido además el apoyo de las familias, la difusión realizada por Beatriz, de Canal Extremadura, y la colaboración de Yoli, responsable de la Biblioteca Municipal.

La maqueta podrá seguir visitándose en la biblioteca para que vecinos y visitantes conozcan el trabajo y escuchen los testimonios recopilados durante el curso.

El proyecto mantiene también el recuerdo de Antonio, José Antonio y Sebas, que participaron durante sus primeros meses, y de la bisabuela Puri, que pudo conocer el funcionamiento de los robots.

Más allá del aprendizaje tecnológico, la experiencia ha permitido que el alumnado documente la memoria oral de Barbaño y que los participantes mayores se acerquen a herramientas como la programación, los sensores y la impresión 3D.

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