La montijana Alfonsa Barroso Pérez, nacida el 29 de agosto de 1925, ha alcanzado los 101 años en su localidad natal, donde continúa viviendo en su casa. Su trayectoria recorre buena parte de la historia cotidiana de Montijo durante el último siglo.
Alfonsa Barroso Pérez acaba de cumplir 101 años en Montijo. Nació el 29 de agosto de 1925 y creció en la antigua calle Piñuela, actualmente denominada Pérez Galdós, en el seno de una familia formada por sus padres, José Barroso y Fernanda Pérez Martín, y cuatro hermanos: Alfonsa, Antonio, José y Demetrio.
Daniel Germán, fundador de Extremeños Centenarios, ha recogido su historia y ha destacado la efeméride con una frase: “Hoy tengo el honor de felicitar a una paisana, se trata de nuestra querida Doña Alfonsa Barroso Pérez”.
Alfonsa es actualmente la única de los cuatro hermanos que continúa con vida y era la mayor de todos ellos.
Una infancia entre los olivares de Montijo
Su infancia estuvo marcada por las circunstancias de muchas familias de la localidad durante aquellos años. Desde pequeña acompañaba a sus padres y hermanos a recoger aceitunas y, en ocasiones, trabajaban como jornaleros en los olivares de la familia Molano.
German relata que “aunque no le gustaba recolectarlas, no había otra opción, pues era el sustento familiar para poder salir adelante”.
Aquellos años dieron paso a una vocación que acabaría convirtiéndose en su profesión. Alfonsa quería ser peluquera desde muy joven y tuvo la oportunidad de formarse en Madrid.
“Desde que tuvo uso de la razón soñaba con ser peluquera, un deseo que logró cumplir”, señala el fundador de Extremeños Centenarios al reconstruir su trayectoria.
Una vida dedicada a la peluquería
Alfonsa desarrolló durante años su trabajo como peluquera y llegó a contar con una amplia clientela en Montijo. Entre los recuerdos que conserva aparecen algunas de las familias conocidas de la localidad.
También recuerda un episodio vinculado a la llegada a Montijo del circo Hermanos Segura. En aquella ocasión tuvo la oportunidad de peinar a Pinito de Oro, trapecista que alcanzó una amplia popularidad durante el siglo XX.
La peluquería acompañó así buena parte de su vida laboral antes de que emprendiera una nueva etapa vinculada al pequeño comercio.
Un comercio familiar y una nueva etapa
A mediados de la década de 1950 contrajo matrimonio con Pedro Gutiérrez Cabezudo. La pareja tuvo dos hijas, Inés María y Fernanda, y residió en la calle Mártires de Montijo.
Con el paso de los años, Alfonsa abrió un establecimiento de alimentación con su propio nombre. Según el relato difundido por Extremeños Centenarios, los hermanos Juan y Antonio Serrano se encargaban de suministrar productos al negocio.
La tienda permaneció abierta durante años. Alfonsa terminó jubilándose después de la apertura de un supermercado Mercadona a pocos metros de su establecimiento.
Cinco nietos y seis bisnietos
A sus 101 años, Alfonsa cuenta con tres nietas, dos nietos y seis bisnietos. Buena parte de su tiempo actual transcurre junto a sus hijas, viendo la televisión y manteniendo algunas de las aficiones que la han acompañado durante años.
También le gusta hacer punto, aunque las dificultades de visión le impiden dedicarle el mismo tiempo que antes.
Sobre su estado de salud, el relato señala que se encuentra bien pese a algunas limitaciones propias de la edad. Su madre superó los 90 años, una longevidad familiar que Alfonsa relaciona con la suya.
Más de un siglo después de su nacimiento, Alfonsa Barroso continúa viviendo en Montijo, la misma localidad en la que creció, trabajó, formó una familia y desarrolló buena parte de su vida.


















