FOTOS: Desfile del Carnaval de Montijo, colores, mensajes y nuevo recorrido

Cruce improbable de mundos. (Fotos: Rut GG).
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programa de eventos del Ayuntamiento de Montijo

El Carnaval de Montijo volvió a llenar las calles de público y comparsas en una edición marcada por los mensajes sociales, el cambio de itinerario y la implicación de los colectivos participantes.

Lo habitual sería describir colores, música y alegría. Y sí, están. Pero, el carnaval también es una conversación, un espacio donde se piensa, se cuestiona y se reivindica.

Donde una comparsa puede convertir una idea en un mensaje que avanza por la calle sostenido por decenas de personas que creen en él.

Para las comparsas el carnaval es casi una forma de vida. Ensayan durante meses, afinan cada paso, cuidan los detalles del vestuario como si fueran piezas de un puzle que solo encaja cuando todo el grupo avanza a la vez.

En este desfile, Montihuakán volvió a demostrarlo. La comparsa montijana apostó por un mensaje que tocaba una fibra sensible, recordar a quienes ya no están y transformar esa ausencia en celebración.

Recuperaron aquel lema de la pandemia y lo llevaron a su terreno: #yomequedoencarnaval. Una forma de decir que seguimos aquí, que la memoria también puede bailarse.

El carnaval también tiene su propio lenguaje crítico. A veces es directo; otras, se disfraza de humor negro. Ese humor que incomoda un poco, pero que permite decir cosas…

Hay disfraces que funcionan como comentario social, otros como parodia, otros como simple juego.

El recorrido de este año cambió. En vez de salir del Molino, el desfile arrancó en la calle Júcar y avanzó por Concepción Arenal hasta la Caseta Municipal.

Allí, los comparseros llegaban con el cansancio justo para sonreír. Los trajes, impecables al inicio, mostraban ya señales del recorrido, una purpurina que había perdido brillo, un tocado que pedía descanso, un maquillaje que resistía como podía. La escena tenía algo de meta y algo de despedida.

Entre todo ese movimiento, hay detalles que invitan a la reflexión. Uno de ellos es la presencia cada vez más habitual de vasos en manos muy jóvenes. No es nuevo, pero sí llamativo. No se trata de moralizar, sino de preguntarse qué costumbres queremos transmitir. El carnaval tiene valores más sólidos que la idea de que un vaso forma parte del disfraz.

La programación carnavalera en Montijo continúa en los próximos días con el Entierro de la Sardina, previsto para el 17 de febrero, y la Convivencia Carnavalera, que se celebrará el 27 de febrero.

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