El viernes 6 de diciembre se celebró en Costa da Sauípe, un complejo turístico próximo a Salvador de Bahía, el sorteo de configuración de los grupos del Mundial 2014, que se inaugura el próximo 12 de junio en São Paolo, con el partido que enfrentará a la selección anfitriona, Brasil, con Croacia.
Una gala polémica
El sorteo se realizó durante una gala presentada por los actores brasileños Fernanda Lima y Rodrigo Hilbert, envueltos en la polémica por la sospecha de ser seleccionados por su «blancura» –en principio, según ha publicado la prensa brasileña, estaba previsto que la presentación corriera a cargo de Camila Pitanga y Lázaro Ramos, elegidos por la cadena de televisión O Globo y de ascendencia africana–. La polémica suscitada ha llegado hasta la Ministerio Público del Estado de São Paulo, que está estudiando el caso.
Polémicas aparte y en el campo estrictamente deportivo, la atención de los aficionados españoles estaba en los tres equipos que el azar uniría a la selección española en el grupo B que lidera.
De nuevo la Naranja Mecánica
La suerte ha querido volver a enfrentar a España con Holanda –finalista y derrotada por la Roja en Sudáfrica 2010–. La tercera en discordia será Chile –décima en Sudáfrica–, un rival al que Vicente del Bosque le tiene, según el mismo ha confesado, bastante respeto y al que no ha dudado en calificar como «incómodo». Cierra el grupo la teórica maría, Australia –donde el soccer es sólo una de las cuatro modalidades de los deportes footy («de pie»), muy superado por el rugby–. El país austral compite en sus terceros mundiales consecutivos. En Sudáfrica quedó en el puesto 21.
Los holandeses ven cierta justicia poética en que el primer partido que afronte España sea contra la selección Orange. Irán a por la revancha de la final de Johannesburgo, sentenciada en la prórroga por el gol de Iniesta –a los 116 minutos de juego– que supuso el primer título mundial para la Roja. Una «Naranja Mecánica» que ha estado en tres finales –1974, 1978 y 2010– pero que no ha podido llevarse ninguna copa mundial–. A este morbo se suma que el seleccionador es un viejo conocido del fútbol español: Louis van Gaal.
Si a España le han tocado dos huesos –Holanda y Chile– sí que ha tenido suerte con las sedes que le ha deparado el sorteo: Salvador de Bahía, Río de Janeiro y Curitiba. Los españoles temían sedes como la de Manaos, en la que el clima y la humedad hubiesen supuesto un rival añadido.
Los anfitriones
Por su parte, el Grupo del anfitrión, Brasil, se completa con Croacia, México y Camerún. De estos tres rivales es a México al que el seleccionador brasileño, Scolari, ha mostrado más respeto –los enfrentamientos de los dos gigantes son un clásico americano–.
Las estadístican dicen que Brasil sería la primera de su grupo. Para evitar medirse en octavos con el equipo de Scolari, España debe ser también la primera de su grupo.
El grupo infernal
Un grupo especialmente complicado es el D, que reune a Italia, Uruguay, Inglaterra y Costa Rica, tres campeones del mundo en el mismo grupo, cosa que sucede por primera vez en la historia de la Copa del Mundial. Además, Inglatera e Italia tendrán que enfrentarse en Manaos, la plaza más complicada por el clima y la distancia.
Cuenta atrás
La cita para los aficionados comienza el 12 de junio, con la inauguración y el partido que enfrentará a Brasil contra Croacia.
Los españoles debutarán un día después, el 13, en Salvador de Bahía, contra Holanda, a las 21 horas –hora española–. Cinco días después será en un estadio mítico, Maracaná –que ya fue sede del Mundial de 1950–, en Río de Janeiro, donde la Roja se enfrente a Chile a las 0 horas. El día 23 Australia se las verá con la actual campeona del Mundo en Curitiba, a las 18 horas.
El objetivo: estar el día 13 de julio en la final en el estadio Maracaná.

















