Francisco Huertas Barrero, ilustre médico que ejerció la profesión en La Garrovilla
Francisco Huertas Barrero.

por Pedro José Rodríguez Moscatel
Historiador


Francisco Huertas Barrero, ilustre médico que ejerció la profesión en La Garrovilla

En 1875 una epidemia de viruela también hacía su acto de presencia en La Garrovilla (Badajoz). En aquellas condiciones tan complejas, la labor realizada por Francisco Huertas Barrero (1847-1933) [1], médico extremeño, sería fundamental en esta localidad.

Sin duda, su excelente labor e importantes trabajos a lo largo de su trayectoria profesional le convirtieron en uno de los clínicos más reconocidos de su época. Así pues, llegaría a ser médico de diferentes personalidades, entre las que podemos encontrar a miembros de la familia real y a políticos como Sagasta, Castelar, Maura, Pablo Iglesias, entre otros, que no impidió que siguiese desempeñando su labor en la beneficencia.

Médico titular de La Garrovilla

Si buceamos entre las páginas de una antigua revista denominada La Correspondencia Médica [2], editada en Madrid desde 1864 hasta 1905, nos encontraremos con una referencia muy significativa de la relación entre Francisco Huertas Barrero y La Garrovilla, que decía así: «Acostumbrados como estamos a que los sacrificios de los titulares nunca encuentren recompensa, trasladamos, como caso raro, el anuncio siguiente que leemos en la Gaceta de Madrid, para que vean nuestros lectores que en Garrovilla, por lo menos, se aprecian por las Autoridades los desvelos de los Profesores».

A continuación adjuntaba de forma íntegra el anuncio que aparecía en la Gaceta de Madrid el 20 de marzo de 1878 [3]. En ella quedaba patente la inestimable participación de Francisco Huertas Barrero en la epidemia que tuvo lugar en La Garrovilla.

Por ello, se estimó abrir un expediente que reflejase los méritos contraídos, según la legislación vigente, que pudiera justificar si era merecedor de recibir la Cruz de Beneficencia (distinción que premiaba los servicios prestados en tiempos de calamidades públicas) [4].

«ALCALDÍA CONSTITUCIONAL DE LA GARROVILLA

D. Alonso Pinilla, Fiscal nombrado por el Sr. Alcalde constitucional de esta villa.
Hago saber que estoy formando un expediente, con arreglo al reglamento para la Orden civil de Beneficencia, su fecha 30 de diciembre de 1857, que justifique si D. Francisco Huertas Barrero, Médico-Cirujano que fue de esta villa, es acreedor, por los méritos que contrajo en la epidemia de la viruela que tuvo lugar en esta población en los meses de Octubre y Noviembre de 1875, a la Cruz de Beneficencia.

Lo que se hace público por el presente anuncio para que la persona que quiera pueda oponerse en el término de 15 días; pues transcurrido dicho plazo no serán oídas sus reclamaciones.

Fiscalía de La Garrovilla, a 15 de marzo de 1878
El Fiscal, Alonso Pinilla»

Pero los vínculos con La Garrovilla se habían iniciado unos años antes de aquellos servicios extraordinarios. Con 23 años, recién licenciado en Medicina (Universidad Central de Madrid), fue nombrado médico-cirujano titular de la villa el 1 de noviembre de 1871, para ocupar la plaza que estaba vacante. De esta forma, ejercería la profesión durante tres años en esta localidad, hasta noviembre de 1874, según consta en el expediente de méritos y servicios de la Real Academia Nacional de Medicina [5]. Al concluir el cargo que desempeñó, recibiría una pública y solemne expresión de agradecimiento por parte del Ayuntamiento de La Garrovilla.

En aquellos años de estancia en La Garrovilla, comenzaría a preparar el tema de sus tesis doctoral que llevaría por título: El paludismo y su tratamiento (1876).

Un referente en su especialidad

Alfonso XIII en la sesión pública celebrada en la Real Academia Nacional de Medicina, con motivo de la recepción como académico del Dr. D. Francisco Huertas Barrero.

Este médico, natural de Alcuéscar (Cáceres), fue elegido miembro de la Real Academia Nacional de Medicina como académico de número el 27 de febrero de 1902 (tomando posesión el 29 de mayo de 1904, con un discurso de ingreso sobre El artritismo y sus manifestaciones cardiovasculares).

Discurso leído en la RANM en la solemne sesión inaugural de 1918.

Llegó a formar parte de muchos tribunales de oposición, y algunos de cátedra, además de acudir a congresos y comisiones internacionales (realizando viajes a París, Londres y Berlín para estudiar el funcionamiento de sus clínicas).

Impulsor de la campaña antipalúdica en España, fue autor de artículos y estudios de alto valor científico, como el realizado conjuntamente con el Dr. Mendoza (1848-1918) sobre el paludismo, o malaria, en Extremadura [6].

Sin intención de hacer una relación exhaustiva del amplio historial de Francisco Huertas Barrero (que el lector podrá consultar en manuales y fuentes acreditadas), encontramos una dilatada trayectoria profesional: nombrado por la Diputación de Badajoz para el reconocimiento de quintos; médico de la Beneficencia Municipal de Madrid; de la Beneficencia Provincial de Madrid (donde realizó una labor meritoria en las salas de variolosos); e incluso llegó a regentar un servicio de medicina en el Hospital General de Madrid.

Francisco Huertas Barrero con todas sus condecoraciones.

Desempeñó importantes cargos: Vicepresidente de Sección de la Academia Médico-Quirúrgica; Vocal del Real Consejo de Sanidad; Senador del Reino en representación de la Real Academia Nacional de Medicina; o Vicepresidente de sección del XIV Congreso Internacional de Medicina. Obtuvo varios premios e importantes distinciones que acreditaban sus méritos, entre las que destacamos: la Gran Cruz de Isabel la Católica; la de Carlos III; la de San Jorge; la Legión de Honor; o el nombramiento de Médico Honorario de la Beneficencia Municipal; entre otras. Sin olvidar que su labor fue considerada por prestigiosos profesionales como el Dr. José Álvarez-Sierra y Manchón (1887-1980), que atribuía a Francisco Huertas Barrero haber traído el primer tubo de reacción de Wassermann (que entonces no se conocía) o la introducción de la aspirina en España; además de conseguir con sus gestiones que se dotase de calefacción a los coches de ferrocarril de tercera clase [7].

Finalizamos este pequeño artículo que nació con la necesaria pretensión de poner énfasis a una etapa poco conocida de sus inicios. Una etapa que no debería caer en el olvido, en la que este ilustre médico también ejerció la profesión, de forma significativa, en La Garrovilla.

Notas

[1] Nació en Alcuéscar (Cáceres) el 18 de diciembre de 1847, falleciendo en Madrid el 3 de diciembre de 1933. En los Anales de la Real Academia Nacional de Medicina de 1891 aparece que era natural de La Garrovilla (Badajoz), debido a que fue su anterior lugar de residencia, antes de trasladarse a Madrid.

[2] La Correspondencia Médica, Año XIII, nº 11, Madrid, 30 de marzo de 1878, p. 88 (impresor: Ángel B. de Velasco). Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid.

[3] Gaceta de Madrid, nº 79, 20 de marzo de 1878, p. 677.

[4] La Orden Civil de Beneficencia, creada por Real Decreto de 17 de mayo de 1856, premiaba: “los actos heroicos de virtud, de abnegación, de caridad y los servicios eminentes […] que hayan disminuido los efectos de un siniestro o haya resultado algún beneficio trascendental y positivo a la humanidad”. Posteriormente, mediante Real Decreto de 22 de diciembre de 1857, se reformó el objeto y requisitos de la condecoración; siendo abolida en 1868 y de nuevo restaurada en 1875, manteniéndose las disposiciones reguladoras anteriores (se puede consultar en: Gaceta de Madrid, nº 14, 14 de enero de 1858). La Gaceta de Madrid fue una publicación periódica oficial editada en Madrid, que sería sustituida en la práctica por el actual BOE.

[5] Hoja de Méritos y Servicios del Doctor D. Francisco Huertas Barrero (Madrid, 18 de noviembre de 1901), Archivo y Biblioteca de la Real Academia Nacional de Medicina (Madrid). Debido a la similitud existente con otra localidad extremeña de nombre similar, me he cerciorado de que en todo momento se está haciendo referencia al municipio pacense de La Garrovilla.

[6] HUERTAS, F.; MENDOZA, A.: Estudio acerca del paludismo y su profilaxis en la provincia de Cáceres (serie monográfica, IX), Madrid, Dirección General de Sanidad, 1902. También en Pittaluga, G. (dir.) Investigaciones y estudios sobre el paludismo en España. Études et recherches sur le paludisme en Espagne (1901- 1903), à l’occasion du XIVe. Congrès International de Médecine Madrid-Barcelona, Avril 1903, Barcelona, Tipografía La Académica, 1903, pp. 21-49; RODRÍGUEZ OCAÑA, E. [et al]: La acción médico-social contra el paludismo en la España metropolitana y colonial del siglo XX (Estudios sobre la ciencia, 32), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2003.

[7] ÁLVAREZ-SIERRA, J: “Triunfo Clínico. Doctor Huertas”, ABC, Madrid, 23 de febrero de 1968, p. 9; del mismo autor: Diccionario de Autoridades Médicas, Madrid, Editora Nacional, 1963, p. 248; CARRO GARCÍA, S.: El dolor gástrico en las enfermedades extragástricas, Madrid, Real Academia Nacional de Medicina, 1934, pp. 8-12; MATILLA GÓMEZ, V.: 202 Biografías Académicas, Real Academia Nacional de Medicina, Madrid, 1987, pp. 115-116; VV. AA.: Enciclopedia Universal Ilustrada europeo-americana, vol. XXVII, Barcelona, Espasa, 1925, p. 566. En el Archivo del Senado de España (Madrid) podemos encontrar su Expediente personal, sig. HIS-0227-02. También puede consultar las referencias de Francisco Huertas Barrero en la Biblioteca y Archivo de la Real Academia Nacional de Medicina de España o en la Biblioteca de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, entre otras.

Imágenes

– Banco de Imágenes de la Medicina Española (BIMES), Real Academia Nacional de Medicina (Madrid).
Mondariz [revista mensual], Año I, Núm. 3, Madrid, 20 de agosto de 1915, p. 61. Se puede consultar en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España (Madrid).