Con motivos de la finalización de la temporada de caza, muchas razas de perros como los galgos, podencos, bodegueros, teckers, por nombrar algunos, y tienen la desgracia de no servir para la caza, en el mejor de los casos son cedidos por sus antiguos propietarios. En la mayoría de los casos y cada vez menos, son hallados ahorcados, explotados hasta caer exhaustos, tiroteados, tirados al río con las tripas llenas de piedras, despellejados en el asfalto por no poder marchar a la par de un coche en marcha y un largo etcétera, con el que se encuentran las protectoras -Montijanas y poblanchina, respectivamente- «Pequeñas Huellas» y «Amor Animal» a diario y sobre todo en estas fechas.
Debido al exceso de animales, las protectoras pequeñas tienen que pedir ayuda y esas plegarias son escuchadas por la magnífica protectora de Valladolid «Scooby» y la no tan grande pero espectacular protectora «Alma Animal» de Huelva, que no dudaron ni un segundo en venir a socorrer a todos los podencos y galgos que se recogieron en la localidad de Montijo y sus alrededores.
Los amantes de los animales, sobre todo de estas magníficas razas tan sufridas, queremos hacer un llamamiento a sociedad:
En primer lugar, estamos encantados de socorrer a cualquier animal, pero hay que ser conscientes de que no es la solución eficaz mientras siga existiendo cría indiscriminada y explotación hacía los animales porque este problema surgirá cada temido invierno.
En segundo lugar, proclamamos a las instituciones de Gobierno pertinentes, que consideren las propuestas animalistas planteadas por un cada vez más numeroso sector de población. Es inconcebible a las situaciones a las que nos vemos sometidos, rescates de animales muriéndose en las sogas, recogida de animales atropellados en las cunetas con un sinfín de huesos rotos y un centenar de ejemplos que demuestran que aún no estamos concienciados ante el maltrato y abandono animal.
Y que estas costosas visitas veterinarias son sufragadas por personas que prácticamente invierten tus ahorros en salvar a los animales. Y también se agradecería la colaboración de las autoridades, puesto que la recogida de animales abandonados es una actividad que compete al Ayuntamiento de la localidad en cuestión.
Agradecemos la colaboración de algunos agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que están dispuestos a blindar su ayuda cuando es necesaria.
Y en tercer lugar, considero pertinente recalcar la necesidad de informar y concienciar a la sociedad de que hay hechos delictivos a los que estamos expuestos a diario y no son sabidos. Que maltratar a un animal no es sólo pegarle una paliza o abandonarlo, también es maltrato no cubrir sus necesidades básicas como son alimentarlos, darles cobijo, procurarle atenciones veterinarias, no tenerlos atados 24 horas.
Es una labor muy sofocante, estresante y dura, porque hay que lidiar ante situaciones muy difíciles de olvidar, pero merece la pena por ver a esos corazones peludos salvados y calentitos en un hogar. Y entre el lunes y el martes se han salvado 50 perros entre galgos y podencos. Reunidos de Andalucía y Extremadura.
También queremos expresar que un animal es un ser sintiente y aunque no tenga reconocidos los mismos derechos que los animales humanos, no es justo tratarlos como un trapo de usar y tirar y aunque se consideren instrumentos de caza obligados a vivir hacinados, en cuevas, en perreras frías y húmedas, son perros como los que están en el brasero de tu casa. Comen y necesitan caricias al igual que un perrete de 2kg.
Pero gracias a que son abandonados, cedidos, pueden disfrutar de la vida de adoptado muy placenteramente!
Gracias a todas las personas que los abandonan, porque así los demás tenemos la oportunidad de disfrutar del cariño y lecciones que te dan esos perros maltratados y alejados de su manada una y otra vez.
No queremos generalizar porque todas las personas que se dedican a la caza tienen a sus animales en condiciones pésimas, han cedido galgos muy muy bien cuidados, con sus vacunas al día y sus necesidades cubiertas. Pero desde nuestro punto de vista animalista, un animal te sirva o no para cazar, es tu amigo y compañero hasta su muerte.
A todos los que tenemos un perro de caza en nuestra casa y en nuestras vidas, os animamos a que conozcáis a estas razas tan sufridas y tan nobles, porque hay personas que jamás vieron un galgo paseando por la calle y cuando lo ven, se acercan extrañados porque aún sigue considerándosele como un mero objeto que no sufre y cuando aparece un perro de estos en tu vida, te la cambia.
Queremos también recordar a todos aquellos que ya han sido adoptados, con cariño, respeto y amor, han corrido y han cazado más que en su vida de trabajo y entrenamiento.

















