Los que pasan, día tras día, por allí son obsequiados con lo que hay en la mesa en ese momento, dulces, caramelos churros, y sobre todo las sonrisas y agrado con que las anfitrionas acompañan sus explicaciones sobre el belén que cumple en este 2010 su mayoría de edad.
El de este año, con figuras y estampas navideñas y rurales nuevas, cubre más 6 metros cuadrados de extensión para admiración de grandes y pequeños.

















