Con la vista expectante en el cielo, en busca de un momento claro, la cofradía poblanchina de Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, se atrevió a sacar a la calle su procesión de Jueves Santo. A pesar del recorrido, más corto del programado, las imágenes fueron recibidas por todos los fieles con el fervor que les caracteriza.
El encuentro entre Madre e Hijo, escenificado en la Plaza de España, se realizó en el más absoluto silencio y devoción, bajo un manto de nubes que amenazaban agua, pero que permitió por unos minutos la recreación de esta escena de la Pasión de Cristo en Puebla de la Calzada.

















