Se trata de un poemario fruto de varios años de trabajo. «Estatuas» es, en rasgos generales, un cántico dolorido a sentimientos como la soledad, incomunicación, melancolía o desolación. Es una obra en la que gran parte de los poemas presenta al ser humano como un ser aislado y preso de sus circunstancias individuales o desprendido de carne y huesos, con sus ojos y boca sellados, para convertirse en una fría estatua dura e inmutable totalmente acorazada ante los golpes de la vida. Este poemario presenta el mundo en el que vivimos como un vasto jardín plagado de estatuas, todas diferentes en su forma, pero todas cubiertas en algún momento por el mismo verdín de la desolación, el mismo liquen de la incapacidad de expresarse, las mismas grietas del miedo y la inseguridad, la misma hiedra de la ausencia, el mismo musgo del amor y las mismas gotas silenciosas de la traición, de la muerte, de la desesperación o de la lucha impetuosa entre la realidad y el deseo. «Estatuas» deshumaniza en cierto modo al hombre para hacerlo incluso más humano.

















