Son Montijo y Puebla de la Calzada los lugares que presentan unos mayores índices de población que se encuentran con la animosidad de iniciar la ruta hacia el Nuevo Mundo. No ya tanto en el espíritu de la conquista sino en el de la colonización de aquellas tierras que se les ofrecen como paraísos y lugares de ensueño para asentarse y comenzar una nueva vida esencialmente por las lamentables condiciones económicas en las que empezaban a encontrarse en sus lugares de origen.
Toda la comarca emeritense aportó un considerable número de hombres a las llamadas Indias Occidentales y Puebla de la Calzada lo hizo a lo largo del siglo XVI con un total de 41 individuos que forman parte y protagonizan el presente estudio.
Pobladores al Nuevo Mundo: ¿Por Qué?
El análisis y la comprensión de los que fue el descubrimiento, conquista y colonización de lo que hoy llamamos América, quedaría en líneas generales incompleto si únicamente se valorara desde el punto de vista de los grandes conquistadores (aspecto que me parece personalmente igual de acertado y rico en su estudio). Historiográficamente debemos superar obras que en su momento respondieron quizá más otros motivos que no los puramente históricos[1] y que se limitaron a la enumeración de aquellos hombres que utilizaron las armas y el caballo para dar unas nuevas tierras a España, insisto, con estudios hoy mucho más ricos históricamente[2].
Existe pues otro mundo visto por los españoles y en concreto por los extremeños y para el caso que nos toca para los poblanchinos (como parte del todo comarcal emeritense), para embarcarse en una aventura que les llevaría a lugares tan dispares en todos los sentidos respecto al que vivían: un espacio y un territorio desconocido. Hombres y mujeres de diferentes grupos sociales viajan hacia espacios desconocidos y a unos lugares hostiles dejando sus hogares, casas, familias, pueblos, aldeas y villas que los habían visto nacer y crecer. Por tanto la gran pregunta inicial es ¿por qué?
El primero de los factores que nos permite comenzar a dar una respuesta está en el agotamiento, seguido de un impulso de aventura (aquella idea del “dorado”), marcados por el ímpetu humanista. Un agotamiento porque Extremadura en el siglo XVI es ya una tierra de escasas oportunidades tal y como la expresa perfectamente el catedrático de Historia Moderna Miguel Rodríguez Cancho: “una tierra definida por la pobreza, la miseria y la despoblación[3]. Aquí indudablemente comenzamos a encontrar motivos suficientes para emprender dicho viaje. Extremadura ya no ofrecía, no generaba recursos para una población empobrecida que se apoyaba económicamente en una subsistencia basada en la agricultura y en la ganadería bajo el señorío y los privilegios mesteños.
En definitiva una Extremadura que queda incrustada en unas características económicas que permanecerán invariables a lo largo de toda la Modernidad (siglos XVI, XVII y XVIII), y buena parte del siglo XIX de manera que, cuando en el nuevo continente se está abandonando la fase de conquista, especialmente a partir de mediados del siglos XVI, los moradores de nuestra comarca miran a su tierra anclada en una baja productividad agrícola y ganadera, en una deficiente estructura artesanal y en una economía nada desarrollada para que el Nuevo Mundo sea una de las soluciones.
Puebla de la Calzada en su camino hacia el Nuevo Mundo: Hombres y Mujeres hacia nuevos destinos: 1535-1595
Existe una realidad que nos ayuda a comprender aún más el origen de los emigrados que en este estudio se centra sobre Puebla de la Calzada pero que de la misma manera está realizado sobre toda la Comarca de Emeritense. Partimos inicialmente de una localidad que perteneció a la Orden Militar de Santiago con adscripción jurisdiccional y eclesial, lo que implica un campo abierto para el desarrollo del señorío (Santiago y Alcántara las que más) y además de realengo.
Los señoríos bien eclesiásticos o laicos, junto a los de realengo, ocuparon para el territorio santiaguista un 23% y fueron precisamente los de realengo con un 21% de las localidades las que llegan a aportar una cuarta parte de la emigración que estamos estudiando en nuestra comarca dentro de la zona emeritense. Si lo comparamos con el total del territorio de la Orden de Santiago podemos hacer una idea de lo sumamente aditivo que es la emigración a este tipo de estructura: 63% de los emigrantes provienen de señoríos de realengo; 73% lo hacen de territorios santiaguistas y el 40% de lo que era el llamado Partido Judicial de Llerena (Puebla de la Calzada encaja en cada uno de estos casos).
Son Montijo y Puebla de la Calzada los que mayor número de emigrantes aportan esencialmente en la segunda mitad del siglo XVI -como vamos a poder comprobar- localidades que conocen la desmembración de la orden santiaguistas y el paso a un régimen nobiliar-señorial.
En condiciones más difíciles para vivir dentro de un modelo de este tipo, las cargas que soportan los vecinos de Puebla facilitan en un principio la salida en busca de una mejor situación si bien, entendamos que no es ni mucho menos el único factor, pero tiene bastante peso.
Los lugares de destino de los vecinos de Puebla de la Calzada serán: Veragua (1), México (2), Tepaca (1), Virreinato Nueva Galicia (1) -que cogía entre otras zonas Jalisco, Nayarit, Aguascalientes, Zacatecas…- Filipinas (1) y Nueva España (un total de 35), de 41 emigrantes. Lógico este último destino si tenemos en cuenta que por el Virreinato de Nueva España era una amplia extensión de territorios que comprendía por ejemplo California, Nevada, Colorado, Utah, Nuevo México, Arizona, Texas, Oregón, Washington, Florida, Montana, Luisiana, Oklahoma, etc.
Las profesiones no siempre aparecen especificadas, pero aquellas que se han podido recoger son: labradores, un fraile dominico y el resto sin especificar lo que significa una gran variedad que al no aparecer tipificados en el asiento de pasajeros al Nuevo Mundo, se deducen que es gente dispuesta a los más diversos trabajos. No hay por ejemplo ni criados ni militares como sí ocurre en el caso de Montijo.
En cuanto al sexo, emigraron más hombres que mujeres. De ese total de 41 emigrantes 28 fueron hombres (68,2%) y el resto, 13 fueron mujeres (31,8%), aspecto obvio por cuanto la mujer tenía muchas más dificultades para viajar por razones como por ejemplo las condiciones duras de la travesía, complejidad del viaje en la mujer embarazada, el estar aún en muchos territorios todavía en procesos de exploración y conquista (guerra), lo que requería mayor presencia masculina que femenina.
Pero sin duda, al lector le resulta interesante cuanto no menos curioso que podamos poner nombre[4] a los poblanchinos que emigraron, fecha, destino y profesión según la siguiente tabla[5]:
| Nombre | Año | Destino | Profesión | |||
| Domingo Pérez | 1535 | Veragua | — | |||
| Alonso Benítez Gragera | 1536 | México | — | |||
| Juan Barrero | 1565 | Nueva España | — | |||
| Hernando Barrero Rodríguez | “ | “ | — | |||
| Juan Barrero Rodríguez | “ | “ | Labrador | |||
| Toribio Barrero Rodríguez | “ | “ | — | |||
| Olalla Garay | “ | “ | — | |||
| Andrés Hernández | “ | “ | — | |||
| Alonso Hernández Sánchez | “ | “ | — | |||
| Miguel Hernández Sánchez | “ | “ | — | |||
| Gonzalo López | “ | “ | — | |||
| Alonso López Martín | “ | “ | — | |||
| Gonzalo López Martín | “ | “ | — | |||
| Juan Martín | “ | “ | — | |||
| María López Martín | “ | “ | — | |||
| Pedro de Porras | “ | “ | — | |||
| Bartolomé Rodríguez | “ | “ | — | |||
| Catalina Rodríguez | “ | “ | — | |||
| Alonso Rodríguez Garay | “ | “ | — | |||
| Catalina Rodríguez Garay | “ | “ | — | |||
| Hernando Rodríguez Garay | “ | “ | — | |||
| María Rodríguez Garay | “ | “ | — | |||
| Isabel Sánchez | “ | “ | — | |||
| Miguel Sánchez | “ | “ | — | |||
| Miguel de Mérida | 1568 | México | Dominico | |||
| Juan Gómez de Vargas | 1574 | Nueva Galicia | Labrador | |||
| Pedro Jiménez | 1576 | Filipinas | — | |||
| Leonor Esteban | 1577 | Nueva España | — | |||
| Catalina Pérez | “ | “ | — | |||
| Hernando Rodríguez | “ | “ | — | |||
| Andrés Rodríguez Esteban | “ | “ | — | |||
| Fernando Rodríguez Esteban | “ | Nueva España | — | |||
| Leonor Rodríguez Esteban | “ | “ | — | |||
| María Rodríguez Esteban | 1577 | Nueva España | — | |||
| Teresa Rodríguez Esteban | “ | “ | — | |||
| Mateo Sánchez | “ | “ | — | |||
| Juan Sánchez Pérez | “ | “ | — | |||
| Elvira Moreno | 1578 | “ | — | |||
| Martín de Ponferrada | “ | “ | — | |||
| Asencio Ponferrada Moreno | “ | “· | — | |||
| Hernando Rodríguez del Viejo | 1595 | “ | — | |||
| Total | 41 | |||||
Gráfico representativo

Los datos y el gráfico nos conducirían a un análisis de muchísima más profundidad pero que a su vez nos resultaría de una extensión considerable. Sí podemos por ejemplo observar dos hechos dignos de mención. El primero es el considerable número de núcleos familiares que emigran como por ejemplo los Barrero Rodríguez, Hernández Sánchez, López Martín Rodríguez Garay o Rodríguez Esteban.
El segundo está ya mencionado anteriormente. El gran despegue de la emigración en Puebla de la Calzada se produce en la segunda mitad del siglo XVI es decir entre los años 1565 a 1578, cuando el proceso más bélico está tocando a su fin. Igualmente merecería un análisis detenido los lugares de destino, pero es imposible abarcarlos en este estudio si bien ha quedado meridianamente claro que hablamos de amplias zonas como fueron los virreinatos de Nueva España y Nueva Granada.
La comprensión de lo que ha sido el fenómeno de la emigración a América en este caso para Puebla de la Calzada parte pues del entendimiento de un caso para un todo que es Extremadura y dicho fenómeno atiende a los parámetros que se han ido estableciendo cuando hablamos de un traslado de población que busca insistentemente la mejora de sus muy negativas condiciones de vida en su zona natal y en el que Puebla de la Calzada participa como ejemplo del hombre extremeño que buscó su salida hacia el Nuevo Mundo.
[1] Cf. V. Navarro del Castillo, Epopeya de la raza extremeña en Indias, 1978.
[2] Léase cualquiera de las excelentes obras de doctor en Historia Esteban Mira Caballos, como sus publicaciones sobre Hernán Cortés, Hernando de Soto o Francisco Pizarro por poner algunos ejemplos.
[3] M. Rodríguez Cancho, Una tierra rica y pobre. Recursos económicos en la Extremadura Moderna. Tomo III Historia de Extremadura, 509.
[4] Cf. R. Sánchez Rubio, La emigración extremeña al Nuevo Mundo, 1993.
[5] Cf. P. Iglesias Aunión, Historia de la Comarca de Lácara. Del Medievo a los Tiempos Modernos, 151-171.

















