Cuando falleció mi hijo, al llegar a casa y ver ese vacío tan grande, mi cabeza solo giraba hacia el descanso.
Gira a descansar.
Te preguntas porque ha pasado.
Ya he acabado mi tarea como madre aquí. Mi hijo no me necesita. Pero en ese momento te acuerdas de tu otro hijo, de tu marido, hermanas y no llega gracias a Dios no llega a la mente, no llega, eso que en principio veías como una solución.
Ya te comenté cuando me preguntaste que realmente hacerlo, no fue nunca mi propósito. Pero si pensé que sería una manera de descanso. Yo ya he hecho mi cometido en esta vida. Ya está.
Si que ahora tengo unos días así…hemos estao en la playa.
Fui con mi nuera la mujer de mi hijo H y sus dos hijitos. Mi otro hijo y su familia.
Hemos aprendido, asimilado que físicamente no está.
Pero yo lo noté en todo momento, al mirar el mar, la arena, en todo momento …en aquel lugar mi hijo no estaba. No tenía a mi H conmigo.
Han sido unos días muy felices, pero con un tinte agridulce, porque estábamos todos, pero él en presencia no estaba.
Esa sensación me ha hecho que yo venga bien, pero venga muy cansada, estresada. Se que ha merecido la pena que nos hayamos ido todos juntos, eso sin duda. Pero vengo un poco así. No lo veo, ni lo llamaría cobardía. Hay que tener muchos reaños para quitarse la vida. Solo he tenido un ligero bajón, lo que me sucedió y pensé que podía ser una salida. Si lo pensé.
Yo tenía ganas de morirme. Y ahora cuando me he levantao, lo primero que hago nada más levantarme es mirar su fotografía y al acostarme igual. Lo primero que he pensao es porque no me he ido yo antes que el y eso si que sea un poco egoísta, porque tengo a mi otro hijo que es lo más maravilloso del mundo y como su madre que soy, con 30 años le hago falta, pero sigue siendo mi niño. Entonces no tengo derecho a dejarlo solo. No puedo. No puedo. Entonces quizá eso sea… no sé cómo explicarme…por un lao quería irme y por otro te viene la frialdad y dices: “no puedo abandonar a los míos. No puedo abandonar el regalo más grande que nos quedó mi hijo al morir que fueron sus tres tesoros”
En ocasiones te hundes totalmente y no se si pensar en quitarme la vida puede ser una salida. Yo no lo veo así. Yo lo veo…como que me gustaría estar con mi niño, allá donde esté. Ha podido ser esa sensación de la playa: me falta mi hijo H. Verlo disfrutar. Porque sí que lo sentía con nosotros. Pero NO lo veía.
Y eso a las personas les daña. Las personas necesitamos tocar, acariciar, que te besen, que te abracen, que te llamen. Que te digan “mamá”. Llamarlos tú por las mañanas a ver como ha pasado la noche. Todo esto lo necesitamos las madres, en general las personas. Pero yo no lo tengo con mi hijo H.
Yo no se en que te puedo ayudar si tú me explicas, yo tampoco sé ni escribir ni nada de eso, no sé en qué puede ayudar, solo sé que yo solo te puedo expresar mis sentimientos. Como he estao, como estoy y al esfuerzo grande que estoy haciendo.
Te comenté la última consulta, que creo que estoy en la fase de aceptación y así lo siento: aceptación. Quizás el aceptar sea mas cruel y doloroso que cuando estas en la fase de negación- porque aceptación es reconocer lo que no has querido reconocer cuando “pasó” y los meses posteriores. La aceptación, es decir: “es cierto, ha pasao, estoy sin mi hijo. Pero tengo que seguir”.
Entonces, ¿dime como te puedo ayudar?
Testimonio de María, tras perder a su hijo por un fallo renal hace tres años.
María
(nombre ficticio)

















