La generación 2007-08 del baloncesto Montijo-Puebla de la Calzada se ha clasificado para la final de la Copa Junior de Extremadura.
Es un momento especial para este grupo de jugadores, que comenzó su recorrido en el deporte siendo benjamines y alevines, y que hoy, con 17 y 18 años, se despide de las categorías base con un cierre que sabe a recompensa.
Desde sus primeros entrenamientos, entrenadores y familias vieron en ellos algo más que talento, compromiso, ganas de aprender y muchas horas de dedicación. A lo largo de su paso por el minibasket, infantil y cadete, han vivido de todo —incluida la interrupción de la pandemia, que limitó algunos de sus objetivos deportivos—, pero nunca dejaron de avanzar ni de mejorar.
Ahora, con la madurez y experiencia que da el tiempo, este equipo se enfrenta a su última gran cita, una final que resume años de esfuerzo compartido.
No se trata solo de ganar un título, sino de disfrutar del camino recorrido y cerrar una etapa importante en su formación como personas y como deportistas.
Un grupo unido por el baloncesto
Más allá del resultado, lo que destaca de esta generación es su unión y el valor que han dado siempre al trabajo en equipo. El baloncesto ha sido para ellos mucho más que un deporte, ha sido un espacio de crecimiento, amistad y aprendizaje.
«Pase lo que pase en la final, se van sabiendo que han dejado huella. Y que, quizás sin saberlo, han sido ejemplo para los que vienen detrás», destacan desde el club de baloncesto.
El partido se disputará el próximo domingo 11 de mayo a las 10:00 horas en el Pabellón Guadiana de Mérida.

















