por M. Belén Angulo Concepción | Enfermera | Centro de Salud Montijo – Puebla de la Calzada
De menopausia tenemos que hablar
¿Sabes qué es la menopausia?
La menopausia es una etapa más de la vida en la mujer que forma parte de su desarrollo, de la que no se suele hablar y de la que surgen muchas dudas cuando se acercan a esa etapa.
La etapa reproductiva de la mujer comienza con la menarquia, que es la llegada de la primera menstruación o regla, y finaliza con la menopausia que no es otra cosa que el fin de esas reglas. Una mujer llega a la menopausia cuando no tiene un periodo menstrual durante doce meses consecutivos.
Suele instaurarse entre los 45 y 55 años, siendo en España la media de edad de 51 años.
La menopausia se produce porque los ovarios dejan de producir estrógenos. Pero mientras los estrógenos descienden podemos sentir cambios en nuestras menstruaciones siendo irregulares en tiempo y cantidad, ese periodo se denomina perimenopausia.
Es un hecho natural que hay que afrontar con una actitud positiva y estando bien informada. Comprender esta etapa y sus cambios es clave para gestionarla de forma adecuada, favoreciendo el bienestar físico y emocional.
Es indispensable que los hombres también conozcan las peculiaridades de la menopausia para entender, acompañar y dar apoyo a las mujeres de su entorno.
¿Qué cambios puedes notar en esta época?
El cuerpo de la mujer ha de acostumbrarse a la nueva situación hormonal y pasa por ciertos cambios que cada una experimenta con diferente intensidad, frecuencia y duración.
Los síntomas que se han relacionado con la menopausia mediante estudios científicos y que se deben al descenso de los estrógenos son: los sofocos (sensación de calor que recorre todo el cuerpo en especial cara, cuello y cabeza, de duración variable entre 30 segundos y 2 minutos y que puede acompañarse o no de sudoración) y la sequedad vaginal (disminución en la producción de flujo vaginal).
Pero se han descritos otros síntomas como insomnio, cambios del estado de ánimo, dificultades en las relaciones sexuales, cansancio, infecciones urinarias de repetición, dificultad de concentración, dolores musculares y articulares, cambios en la composición de la piel y en la distribución de la grasa con aumento de peso…
Algunos de estos síntomas están relacionados con los sofocos y la sequedad vaginal y otros con factores que pueden influir en su aparición como la genética, los hábitos de vida o simplemente el envejecimiento.
Cada mujer vivirá su menopausia según cómo los síntomas que presente afecten a las actividades de su vida diaria.
Los estrógenos también tienen efecto protector frente a enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis. Tras la menopausia tenemos más riesgo de sufrir estas enfermedades.
¿Qué puedes hacer para conservar o mejorar tu salud?
Aunque estos hábitos de vida saludable son recomendables durante toda la vida y para cualquier persona en esta etapa serán de máxima importancia para evitar o mejorar los síntomas y nuestra calidad de vida:
Dejar de fumar, si tienes este hábito, ya que el tabaco aumenta el riesgo de aparición de sofocos.
Reducir la obesidad, ya que se ha demostrado que está relacionada con el aumento de sofocos y sequedad vaginal.
Disminuir el consumo de cafeína, alcohol y otros excitantes, que se relacionan con la calidad del sueño, enfermedades cardiovasculares, cáncer…
Alimentación sana y equilibrada, aumentando el consumo de frutas, verduras, frutos secos, fibra y alimentos que contengan calcio (la Vitamina D es importante la para evitar la desmineralización de los huesos).
Evitar ambientes calurosos y bebidas calientes, puede tener efecto beneficioso en la disminución de sofocos.
Mantener o aumentar el ejercicio físico, sobre todo de fuerza, nos previene de problemas de osteoporosis y enfermedades cardiovasculares. Aumenta el bienestar físico y emocional.
Adaptar las relaciones sexuales a la nueva situación. Se pueden usar hidratantes vaginales si se precisa.
Evitar situaciones estresantes, practicar relajación o meditación.
Cuidar las relaciones con amigos, familiares y mantener un grupo de apoyo.
Actitud positiva y de aceptación de los cambios de nuestro cuerpo.
¿Y si no tolero bien alguno de estos cambios?
Si aún manteniendo los hábitos saludables algunos síntomas siguen afectando tu bienestar no dudes en pedir ayuda a tu equipo de salud ( médico, enfermera/o, matrona, enfermera del centro de planificación familiar…) para solicitar información de las opciones de tratamiento. Te informarán de los riesgos y beneficios de cada opción y poder escoger la más adecuada a tu situación.
Debes saber que la menopausia también tiene sus ventajas
Con el aumento de la esperanza de vida podemos pasar un tercio de nuestras vidas tras la menopausia.
Tenemos que empezar a recuperar nuestros deseos, las ganas de vivir experiencias que hemos aparcado durante años por responsabilidades laborales y de cuidados.
Es una etapa en la que podemos aprender a valorar nuestra salud, sexualidad, fuerza interior y la belleza de la madurez, sintiéndonos más seguras y auténticas con nosotras mismas.
Háblalo con tu pareja para explicarle cómo te sientes y qué necesitas para mejorar tu bienestar.
Una red de apoyo con la que hablar, tanto amigas, familiares o asociaciones de mujeres, pueden ayudarte a entender mejor el proceso y encontrar las maneras de afrontamiento que se adapten a ti.
Enlaces de interés con más información sobre: Menopausia

















