
por Juanjo Rodríguez García | Entrenador del CB Puebla
Mérida ha sido testigo de una final memorable en la que el empuje de la afición y la entrega de los jugadores montijanos han hecho historia en el baloncesto de las Vegas Bajas
En una mañana cargada de emoción y baloncesto del más alto nivel, el AB Montijo se ha proclamado campeón de la Copa Junior de Extremadura tras imponerse al poderoso CBA Badajoz en una final disputada en Mérida, marcada por la intensidad, la pasión en las gradas y un desenlace que cortó la respiración.

Desde el salto inicial, el equipo montijano salió a por todas. Con una defensa férrea sobre los exteriores pacenses y una intimidante presencia en la zona, los de Montijo dominaron los primeros compases del partido.
En ataque, el acierto desde la línea de tres y la superioridad en la pintura les permitió abrir una brecha importante en el marcador, alcanzando un contundente 11-30 que parecía presagiar una final plácida.
Pero nada más lejos de la realidad. El conjunto pacense, plagado de talento y con jugadores extranjeros de gran calidad, comenzó a encontrar su ritmo con el paso de los minutos. Aprovechando las rotaciones obligadas por el desgaste físico montijano, CBA Badajoz fue reduciendo diferencias con paciencia, cerrando la primera mitad con un 22-33 que reabría el partido.

Tras el descanso, el equipo de la capital pacense subió la intensidad defensiva, provocando errores y forzando faltas en ambos lados del campo. A pesar de la presión, AB Montijo supo recomponerse y volvió a exhibir su mejor versión, recuperando una ventaja de 16 puntos a falta de diez minutos para el final.
La grada, mayoritariamente montijana y volcada con su equipo, comenzaba a saborear el título.

Pero la academia pacense aún tenía algo que decir. En un tramo final emocionante, los jugadores de Badajoz desplegaron todo su arsenal ofensivo mientras el nerviosismo comenzaba a hacer mella en los montijanos.
A dos minutos del final, CBA completaba una espectacular remontada y se ponía por delante en el marcador, encendiendo todas las alarmas.
Fue entonces cuando emergió el carácter del AB Montijo. Con el apoyo incondicional de su afición y el corazón por bandera, el equipo apretó los dientes en defensa y encontró la claridad necesaria en ataque para revertir la situación.

A pocos segundos del final, recuperaron la ventaja y la defendieron con uñas y dientes hasta que sonó la bocina.
El triunfo por dos puntos desató la locura en la pista y en las gradas. Jugadores, entrenadores y seguidores celebraron un título que corona el trabajo de años en el baloncesto base y que graba con letras de oro a esta generación de jóvenes montijanos y poblanchinos en la historia reciente del deporte en las Vegas Bajas.

Una victoria para el recuerdo, en un escenario inmejorable, con una afición que demostró que también se ganan partidos desde la grada. AB Montijo es, con todo merecimiento, campeón de Extremadura.
















