por Teodoro Gracia
La desesperación está cada día más candente en el mundo. En Gaza, concretamente, ha entrado como una guadaña despiadada que está marcando con dolor, la piel de muchas familias inocentes.
Es una de las desesperaciones más inhumanas que muchos de nosotros hemos conocido.
No se respeta a nada ni a nadie: niños muriendo de hambre, personas tiroteadas cuando intentan desesperadamente aliviar su hambruna, bombardeos a escuelas, hospitales… sinceramente me gustaría preguntar: ¿Nos estamos volviendo locos?
Yo, como no puedo evitarlo y… mira que me gustaría, sí voy a plasmar, en un poema, esta situación que está hiriéndome el alma:
Cuando las imágenes muestran
el hambre del oprimido,
los llantos del vulnerable,
el tic-tac de agonizantes latidos…
La rabia brota en el alma
como de acero fundido
al ver cuervos al acecho
posando su poder altivo.
Vuelve de nuevo la historia
a darle hambre a sus hijos
montándolos en la noria
de los eternos suspiros.
Duelen las escenas de hambre,
los seres desvanecidos,
la razón que no razona,
la vergüenza y lo injusto permitido.
¡Qué dolor y qué impotencia
sentimos los bien nacidos,
viendo de nuevo a la historia
dándole hambre a sus hijos!
Desde Ventana Digital Comunicación con la colaboración de Teodoro Gracia, dedicamos este artículo a todas las víctimas del genocidio en Gaza.
Nos sumamos al llamamiento póstumo del periodista Anas al Sharif:
“No olvidemos a Gaza”
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MSF
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