En Montijo, en Campo de la Iglesia, hay un rincón nuevo que huele a tierra húmeda, a historia viva y a ganas de crear. Se llama Alma de Cántaro Taller de Cerámica, y su nombre no es casualidad. Es poesía del pasado, es identidad.
«Alma de Cántaro Taller de Cerámica. Así nos llamamos»
«Porque llevamos la cerámica en el alma, porque el nombre nos lleva a la tierra, porque nos recuerda a nuestros antepasados, mujeres y hombres de antaño, que iban con sus cantaros a los pozos de Montijo a por agua, y porque nos encantan los dichos populares, esos que forman parte de nuestra tradición oral, sin olvidar que somos tan Alma de Cántaro como cualquiera, porque ante todo somos muy humanas…”, expresan sus creadoras, María y Eulalia.
María del Viejo Serrano y Eulalia Díaz Díaz crecieron juntas en este pueblo, jugaron en sus calles y escucharon esos dichos populares que nos hacen reír, pensar y, a veces, emocionarnos.
Hoy, como ceramistas y formadoras, vuelven a sus raíces con un proyecto que es más que un taller, es una invitación a reconectar con lo esencial.
“Queremos que Alma de Cántaro Taller de Cerámica sea un lugar donde el barro se convierta en historias. Donde las manos trabajen, pero también se abracen”, cuentan. Aquí no solo se modelan piezas; se despierta la creatividad, se rescata la tradición y se comparte saber desde lo humano, desde lo sencillo.
El espacio abrirá sus puertas el viernes 13 de junio, de 19:30 h a 22 h, con una jornada pensada para personas con ganas de descubrir. Habrá barro, charla, sonrisas y esa calidez que solo tiene lo hecho a mano y con alma.
En Alma de Cántaro Taller de Cerámica se venderán piezas únicas, sí. Pero lo más valioso será lo que no se puede envolver, las experiencias compartidas, los vínculos que se cuecen lento y el placer de aprender sin prisa.
Amenizará la velada el saxofonista Ricardo Pulgarín, cuya música en vivo pondrá el broche perfecto a esta jornada de barro, reencuentros y raíces. Porque en Alma de Cántaro Taller de Cerámica, el arte no solo se ve ni se toca, también se escucha.
La cita es en Campo de la Iglesia, 30.
Quienes lleguen con las manos vacías, saldrán con el alma llena.
Para más información contactar en los teléfonos 626 59 05 96 (María) o en el 661 07 63 60 (Eulalia).

















