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por Chema Álvarez

En el último pleno municipal de Montijo, marzo de 2018, se aprobó por abstención del PSOE apoyar por parte del Ayuntamiento de Montijo (y lo que representa: al conjunto de la ciudadanía) una moción del Partido Popular local para que se reconsiderase en el Congreso de los Diputados la resolución a favor de derogar la llamada prisión perpetua revisable, a pesar de que el mismo PSOE estatal votó a favor de dicha derogación.

Para ello el PSOE de Montijo argumenta una supuesta prudencia ante el pronunciamiento definitivo en esta cuestión del Tribunal Constitucional y, en vista de la festividad que se aproxima, se lava las manos cual Poncio Pilatos y deja que la moción del PP progrese, expresando con medias tintas su dejación absoluta en un tema que tiene que ver con los derechos humanos y su carácter universal.

De este modo no se pringa ante la moción del PP, una moción claramente oportunista que evita mencionar el fracaso documentado de esta medida punitiva en cuanto a prevención de delitos o a satisfacción de familiares de las víctimas. El portavoz del PP además, compara la prisión perpetua revisable con la política sobre violencia de género, cuya financiación en lo referente al pacto estatal está paralizada por su mismo partido, 200 millones de euros retenidos por el gobierno de Mariano Rajoy, que se utilizan como chantaje para lograr que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado.

Comentario aparte merece el realizado por dicho portavoz cuando dice que si un perro muerde a alguien se mata al perro. Aparte de la intuida sugerencia sobre la imposición de la pena de muerte, no sé cuál será la experiencia o costumbre de este señor en cuanto a los perros, pero tal vez deba saber (por precaución) que, afortunadamente, nuestra legislación no permite sacrificar a los perros por el hecho de morder a alguien, sino que la actuación en estos casos está regulada jurídicamente, con la preceptiva intervención de los veterinarios, cuarentena del animal y estudio de cada caso.

La abstención del PSOE se hace a sabiendas de que dicha postura permitirá que se apruebe la moción del PP. Ello revela cuál es la credibilidad ideológica de los integrantes de dicho grupo municipal, a quienes unas siglas donde aparecen socialista y obrero les queda un tanto anchas, por no decir que les resultan desconocidas (aunque me temo que a muchos esto les da igual y no les genera inquietud moral ninguna), señal de que no nos representan a quienes aún creemos en el ejercicio de una justicia digna, la necesidad de salvaguardar los derechos fundamentales de las personas y el sentido rehabilitador de la pena.