José Antonio Lucía, de la Compañía extremeña Murática Teatro, consiguió provocar la hilaridad del público y pasar una agradable velada a un grupo de jóvenes gracias a su magnífica interpretación e improvisación con un monólogo de humor absurdo y sarcástico.
El actor y su compañero, Simón Ferrero, de “El secuestro de la banquera” departieron después de la obra con los alumnos del instituto e hicieron vibrar y sentir la emoción de las tablas y poder mágico de esta expresión artística.

















