
Familias y vecinos se reunieron en el cerro de La Centinela para seguir un eclipse que, sin alcanzar la totalidad en Montijo, redujo notablemente la luz y dejó durante unos minutos una tonalidad ocre sobre el paisaje
La Centinela se ha convirtido este miércoles en uno de los puntos elegidos por numerosos vecinos de Montijo para observar el eclipse solar.


Gafas especiales y distintos dispositivos de observación acompañaron una tarde marcada por la expectación y por los cambios de luz que dejó el fenómeno sobre el municipio.




El eclipse ha comenzado a ser visible en Montijo a las 19.39 horas y ha alcanzado su máximo a las 20.35 horas, con una magnitud de 0,97, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN). El municipio ha quedado fuera de la franja de totalidad que atravesó principalmente la mitad norte de España, por lo que el fenómeno se contempló de forma parcial.




Una luz ocre y una oscuridad perceptible
Uno de los momentos que más llamó la atención entre quienes siguieron el eclipse desde La Centinela fue la transformación de la luz durante los minutos próximos al máximo.



Aunque el Sol no llegó a quedar completamente oculto, la disminución de luminosidad se hizo perceptible en el entorno. Sobre el cerro apareció una luz ocre, mientras el paisaje fue perdiendo progresivamente la claridad habitual de una tarde de agosto.


El fenómeno se produjo además con el Sol ya descendiendo hacia el horizonte. El IGN situaba la puesta de sol en Montijo a las 21.25 horas, circunstancia que acentuó el ambiente de atardecer durante la observación.

Familias y vecinos siguen el fenómeno desde el cerro
La observación reunió a familias y grupos de vecinos que se acomodaron en diferentes zonas de La Centinela para seguir la evolución del eclipse.


Las gafas especiales para eclipses fueron uno de los elementos más utilizados entre el público, que permaneció en el lugar mientras avanzaba el fenómeno y cambiaban progresivamente las condiciones de luz.

La tarde transcurrió con tranquilidad y convirtió el cerro en un punto de encuentro para contemplar uno de los acontecimientos astronómicos más esperados.

Un eclipse total en el norte y parcial en Montijo
El eclipse fue total en buena parte de la mitad norte de la Península, mientras que en el sur de España pudo observarse de manera parcial. El Instituto Geográfico Nacional señala que se trató del primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo.



En Montijo no hubo noche completa, pero sí unos minutos en los que la caída de luminosidad, el tono del cielo y la expectación de quienes miraban hacia el oeste cambiaron la imagen habitual de La Centinela.




















