opinion

por Sara Gragera López



Pura es su alma y el olor de su perfume me enamoró, que no hay en la tierra, flor tan hermosa, como la rosa que cuido yo. Y oyendo estas palabras que mi padre escribió a mi madre, mis hermanos y yo fuimos creciendo dentro de un amor inmejorable.

Hola papa, aunque hubiera estado enamorada cinco veces, tu siempre seguirás siendo el hombre de mi vida, cuando llegue mi hora de partir, te voy a encontrar y me dirás, como le decías a mama «buenos días Rosa, hoy ha nacido otra vez el Sol para los dos».

Mama, mi encantadora mujer, q cuido de mi padre con una entrega y un amor envidiable, como solo hacen los enamorados que pasean por la vida con una emoción entrañable.

Gracias por cuidarlo mamá, gracias a la entrega de mi hermana Rosana, mi hermano Luis Darío y mi cuñado Fernando, la primera trinchera; gracias también a mi hermano Abraham y mis cuñadas.

Gracias a lo que a mí me apoyaron mi hija, mi marido y mi suegra.

Solo me resta decir que siempre has llenado todo mi espacio; estate tranquilo, que vamos a cuidar de tu impresionante mujer.

 

R.I.P.
Tu hija, Sara Gragera López

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