por Rut GG
Pedro Pastor, mientras escribo
El Jaleo Fest 2026 reúne a más de 1.000 personas en el parque de Montijo, canción de autor, rock y talento local hasta la madrugada
Durante unas horas, el Parque Municipal de Montijo dejó atrás su rutina. Los paseos, las zonas de descanso y los espacios de juego dieron paso a dos escenarios por los que fueron pasando distintos artistas, cada uno con su sonido y su mensaje.

La programación comenzó con público familiar y se prolongó hasta bien entrada la madrugada, siguiendo una fórmula pensada para que distintas generaciones pudieran coincidir en un mismo recinto.

Dr. Sapo abre una jornada para todos los públicos
La música comenzó con Dr. Sapo, encargado de abrir el escenario con una actuación dirigida especialmente a las familias. El concierto acompañó las primeras horas de un festival que también incorporó talleres infantiles, juegos tradicionales, merenderos y zonas de descanso.

El planteamiento permitió que la jornada no empezara únicamente frente al escenario. Mientras se desarrollaban las actividades para los más pequeños, el recinto fue tomando forma como espacio de convivencia antes de que comenzara el tramo principal de conciertos.

Pedro Pastor
Pedro Pastor toma el relevo sobre el escenario. Su actuación nos sorprendió a una parte del público que conocíamos mejor la trayectoria de su padre, Luis Pastor, que la suya propia.

Con un estilo puntero y un repertorio atento a las desigualdades y a los conflictos sociales, el músico encontró un parque receptivo a unas canciones construidas desde la palabra y la conciencia crítica.

Durante el concierto compartió escenario con Luis Pastor en alguno de los temas, en un encuentro marcado por la complicidad entre ambos. La admiración del padre hacia el hijo se hizo visible en una actuación que también permitió reconocer la continuidad de una forma de entender la música como herramienta de reflexión.

Esa conciencia, presente en sus composiciones desde muy joven, forma parte también de su entorno familiar. En una conversación mantenida durante el festival, el propio Pedro Pastor lo resumió con naturalidad: “¿Cómo no voy a tener la conciencia despierta con la familia que tengo?”.

Su actuación marcó la transición entre la primera parte de la tarde y una noche que todavía tenía por delante algunos de los nombres más esperados del cartel.


La Cabra Mecánica
La llegada de La Cabra Mecánica abrió el bloque más ligado al rock español. La banda liderada por Lichis llevó al Jaleo canciones reconocibles por varias generaciones y volvió a situar su repertorio frente a un público que respondió desde las primeras filas.


El grupo recorrió una trayectoria vinculada al mestizaje, el rock y la canción popular. Su paso por el festival representó también uno de los principales reclamos de esta segunda edición, que combinó artistas de alcance nacional con proyectos extremeños y músicos de la localidad.



Ya entrada la madrugada, Bambikina incorporó una propuesta en la que conviven el rock y la canción de autor.


Delsurf pone la firma montijana al cierre de los conciertos
Delsurf asumió el último directo de la noche y convirtió la pista de baile en un punto de encuentro entre generaciones. Familias, jóvenes y público adulto compartieron espacio mientras el rock instrumental de la formación montijana evocaba épocas distintas y llevaba a cada asistente hacia sus propios recuerdos.

Con varias colaboraciones sobre el escenario, el grupo construyó un concierto dinámico, casi como una sesión en la que las canciones se enlazaban sin perder la fuerza del directo.






No había un DJ mezclando estilos, sino guitarras, ritmo y un sonido surf que invitaba a escuchar con atención y, al mismo tiempo, a dejarse llevar. Ya de madrugada, públicos procedentes de tiempos y referencias diferentes terminaron bailando al mismo compás.




DJ DivinoFino tomó el relevo para prolongar la música hasta la madrugada. Su sesión convirtió el tramo final del festival en una pista de baile y puso fin a esta nueva edición del Jaleo.


«Solo los locos pueden asegurar con certeza estar cuerdos. Solo los locos.», Pedro Pastor.

Nos vemos en el Jaleo 27.

















