La insolidaridad del Ayuntamiento de Montijo

por Pedro Dorado Hernández

En estos momentos de esfuerzo y sacrificio colectivo, tanto por los que desarrollan los trabajos esenciales para el desarrollo de nuestras vidas de la mejor manera posible, como por los millones de ciudadanas y ciudadanos que estamos recluidos en nuestras casas, cabría esperar mas empatía y solidaridad por parte de las instituciones, en concreto, por el Sr. Alcalde de Montijo. Estamos sufriendo desde el inicio del confinamiento una obra de remodelación en un local debajo de nuestra vivienda, la cual está agravando el problema del confinamiento, ya hace un mes. Los niños no pueden dormir en condiciones, ni estudiar, ni relajarse, no podemos trabajar puesto que estamos obligados al teletrabajo. En diferentes cartas al Sr. Alcalde le comentaba este problema, que nos afecta a varios vecinos de dos bloques y le comentaba que en otros ayuntamientos han paralizado o pospuesto obras no esenciales para no hacer mas penosa la vida de las familias confinadas de manera obligatoria 24 horas al día (¿la reforma de un local es esencial para otro que no sea el dueño?). El señor alcalde se ha limitado a decirnos por carta que cumple la Ley (estaría de más), pero que no puede hacer nada.

En los momentos de dificultad es dónde sale lo mejor y lo peor de las personas, y sí, si se pueden hacer muchas cosas, por supuesto, pero para eso hay que saber y querer. En una carta le detallé diferentes opciones, entre ellas que actuara de mediador de este problema. En la carta de contestación del Sr. Alcalde, se nos instaba a que lo resolviéramos los vecinos con el propietario y la empresa, es decir, ¿deberíamos de hacer una teleconferencia, o sería a voces por el balcón?. Por supuesto no quiero pensar que se nos insinuaba que nos reuniéramos todas la partes saliendo de nuestros domicilios e incumplir la legalidad vigente. En otro momento me hubiera reído, pero justo me acordé que estábamos en Semana Santa, y pensé, –qué bien traído lo del lavado de manos de Pilatos-.

Lo que sí estoy plenamente convencido es que de tener este problema ciertas personas de este municipio o sus familiares, lo hubieran paralizado, o pospuesto, o buscado alternativas, por supuesto.

Entiendo que muchas personas pensarán que es una exageración, y que los trabajadores tienen que ganarse la vida, etc., pero si se vulnera el derecho al descanso o al desarrollo de un trabajo por otro trabajo ¿está bien, es correcto?. Se que esto no es permanente, y en otros momentos lo asumiría y entendería, pero es que estamos recluidos de manera OBLIGATORIA y lo estamos sufriendo, y seguiremos sufriendo durante TODO EL CONFINAMIENTO, DESDE LAS 8 DE LA MAÑANA A LAS 8 DE LA TARDE (a día de hoy, 31 días).

Entiendo que hay problemas muchísimos mas graves en estos momentos y personas y familias que lo están pasando infinitamente peor, lo único que quería con esta carta, que sé que no quedará en nada, es quedar constancia del comportamiento y de la valía de personas al cargo de instituciones públicas en situaciones compleja, eso sí, cumplidoras de la ley, sí señor (no quiero hablar del promotor de la obra, que está en su derecho a no pensar en nadie mas que en su prosperidad).