Portada del Libro Primero de Actas: Montijo año 1888

por Pablo Iglesias Aunión


La Venerable Orden Tercera Franciscana en Montijo. Fundada en 1888 bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús desaparece en nuestra localidad: 1888-2021

Desde el análisis de este tiempo presente, Montijo ha dejado de contar con una institución que nació en el siglo XIX diciéndole así adiós a una asociación que ha sido capaz de aglutinar en torno a ella a otras muchas, algunas de las cuáles o no sabíamos nada ellas o no quedaban sobre las mismas más referencias que las que pudieran aparecer en documentos como los que hemos encontrado en los libros de actas y cuentas que ahora estudiamos de la mano de la Venerable Orden Tercera Franciscana.

Esta asociación nació 11 de marzo de 1888 en Montijo. Lógicamente necesitaríamos mucho más “espacio escrito” para poder contar todo lo que ha significado la V.O. Tercera en Montijo pero como es de comprender e independientemente de estas exigencias, nuestro primer capítulo así como todo lo que gira a su historia desde el nacimiento hasta su actual desaparición en este año de 2021, debemos dedicárselo a las últimas hermanas que de manera incesante han querido mantenerla presente en la vida socio-religiosa de Montijo. A ellas va dedicada esta breve historia: Matilde Lozano Gómez, Ana García González, Josefina Carretero Molano y Petra del viejo Gómez.

 

Qué es la Orden Tercera Seglar: los albores de la presencia franciscana entre los siglo XVI-XVIII

Hemos de remontarnos para entender adecuadamente la importancia de la Orden Tercera Franciscana hasta el año 1221, cuando el propio San Francisco de Asís ante la demanda de muchos hombres y mujeres casados, y el clero diocesano, pedían abrazar su estilo de vida pero no podían entrar ni en la “primera orden” ni en la “segunda”. Dentro de la Tercera Orden de San Francisco, es necesario distinguir entre la Tercera Orden Regular y la Tercera Orden Seglar.

 

 

La cruz de tau es empleada como signo distintivo de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio

Nos centramos en la Tercera Orden Seglar (Ordo Franciscanus Saecularis), conocida como los franciscanos seglares, que incluye a personas devotas, tanto hombres como mujeres. Los miembros no viven en comunidad sino que viven su vida cotidiana en el mundo. Sin embargo estos miembros se reúnen en comunidad de manera regular. Profesan votos y se comprometen a vivir el Evangelio según el ejemplo de San Francisco, modelo que será el escogido en Montijo ya a inicios de los Tiempos Modernos.

Decimos a principios de los Tiempos Modernos porque tenemos vinculación montijana al movimiento franciscano desde el siglo XVI, como de hecho venía ocurriendo a finales del siglo XV para toda Extremadura que “…se había convertido en un auténtico vivero de los más subidos fervores reformistas para la eterna tentación de la vida eremítica, siempre renovada y siempre superada en las reformas franciscanas” [1].

El Archivo Histórico Parroquial de San Pedro Apóstol de Montijo cuenta con una copia del testamento de la beata Marina Sánchez “monja del beaterio” que existía en la localidad. Está fechado en el año 1583 y en él se afirma que la casa que posee en la calle del Miradero (actual calle santa Ana), la cual estaba libre de cargas (es decir del pago del diezmo [2] y otros tributos), pasa a las beatas que residen en una casa en la calle Badajoz. Aquellas beatas eran: María de la Cruz y María de los Ángeles. Con la mencionada casa también heredan todo los bienes que poseía Marina Sánchez.

Estamos en los albores de lo que será el futuro beaterío de Nuestra Señora de los Remedios que funcionará como tal desde 1617 a 1699 en la calle santa Ana y que a su vez será el umbral de entrada espacio-temporal al Convento el Santísimo Cristo del Pasmo ya en 1704.

Orden Tercera Seglar Franciscana: su nacimiento en 1888

Conocemos indudablemente el transcurrir histórico desde el momento del nacimiento del Convento del Stmo. Cristo del Pasmo hasta la actualidad, pero hay muchos capítulos de su historia que están aún por investigar y que quedan protagonizados precisamente por el nacimiento de asociaciones como el de la Orden Tercera Seglar Franciscana sobre la que nos vamos a situar y a la que vamos a conocer. Una asociación formada inicialmente  de manera exclusiva por mujeres pero que terminarán posteriormente aceptando la entrada de hombres.

El libro primero de actas que abarca el periodo cronológico 1888 a 1903. Es importante que nos situemos históricamente. Es un periodo conocido como la España de la Restauración (1874-1902). Nace la asociación y comienza su andadura ocupando la totalidad de la Regencia de María Cristian de Habsburgo y el inicio del reinado de Alfonso XIII (1902-1931), coincidiendo el final de este conjunto documental con la muerte de Práxedes Sagasta (Presidente del Consejo de Ministros de España).

En la vida regional y local es en estos momentos cura regente y arcipreste de san Pedro Apóstol Santiago Delgado. En el acta inicial se señala que el presidente es el reverendo padre fray Joaquín de Llamazares, Provincial de los Capuchinos de España quien presenta licencia del excelentísimo señor Obispo de la Diócesis de Badajoz, don Fernando Ramírez Vásquez (1807-1890), quien por cierto participó en el Concilio Vaticano I (8 de diciembre de 1869 a 20 de octubre de 1870).

El objetivo expresado y recogido en acta es evidente: “…para formar la Venerable Orden Terciaria de San Francisco de Asís en el convento de Santa Clara el 11 de marzo de 1888, colocándose bajo la advocación del Santísimo Corazón de Jesús” [3] .

Hasta aquí lo que son los prolegómenos fundacionales porque una vez ya creada la asociación, comienza el funcionamiento con la celebración de la primera sesión la cual se realizará en el templo parroquial de San Pedro con la presencia del cura párroco y del “…hermano presidente Enríquez, natural de Aceuchal, con el fin de reorganizar en Montijo la Venerable Orden Tercera, hermanas seculares reformadas por su santidad el Pontífice León XIII, siempre acorde a las bases que preside el ritual de la Venerable Orden…” [4].

La Orden quedó formada por las hermanas novicias pertenecientes a esta asociación que se había comenzado a gestar un año antes en 1887 por iniciativa de fray José del Montijo, franciscano capuchino en el convento de Antequera y que era hijo de este pueblo. Junto a ellas ingresarían todas las demás que lo habían hecho de manera posterior a esa fecha y bajo el visto bueno del cura párroco don Manuel Camacho, profesaron todas el 11 de marzo de 1888.

Vistieron el hábito de la orden e ingresaron como novicias. Un aspecto muy importante y que debemos resaltar, es que la Orden quedó instalada con sede oficial en el conventual del Santísimo Cristo del Pasmo donde desde este momento el primer y segundo domingo de cada mes se procedería al nombramiento de las hermanas que deberían desempeñar cargos en la Orden así como la confesión que sería los segundos domingos del mes.

La primera Junta de Gobierno de la Orden: Junta de Instalación de la Orden, 1888

Los cargos y las hermanas generalmente entraban en representación o como miembros de derecho de otras asociaciones religiosas ya existentes en Montijo, lo que nos ha permitido conocer una buena parte de la realidad socio-religiosa del Montijo de los siglos XIX y XX, así como el comportamiento del pueblo desde esa perspectiva religiosa tan rica que es la religiosidad popular (momentos nada fáciles en los religioso).

Los hermanas después de haber llevado durante un año íntegro el hábito de la prueba (que debe ser de paño vil, a juicio del visitador), si su comportamiento era el laudable al del convento eran admitidas a la profesión en dicha Orden.

La Junta estaba formada por un padre director espiritual, que en nuestro caso fue el ya citado Santiago Delgado. Una Primera Ministra, una Secretaria y un grupo de hermanas que reciben el nombre de discretas es decir, llevar una vida acorde con lo que habían profesado. En los conventos solía existir una Consejo de los Discretos. Para Montijo, al ser una rama femenina del franciscanismo las clarisas, estaríamos hablando de un Consejo de Discretas que se encargaba de velar por el cumplimiento de estas reglas de ahí que en la vida de la orden seglar se tomase el mismo nombre. De hecho, en la portada del primer libro de actas aparece como libro del discretorio.

La primera Ministra de la Orden fue Sinforiana Piñero del Santísimo Sacramento. Secretaria Ana Sánchez de San Vicente de Paúl. A partir de aquí la asociación quedaba inicialmente compuesta por un total de 32 asociadas, insistimos todas ellas mujeres: “Coral Fuentes, Sagrado Corazón de Jesús; Josefa Cavero, San José; Antonia Polo, Santa Catalina de San Francisco (en referencia a Santa Catalina de Siena); Antonia Barroso, de Santa Lucía; Isabel Martínez, de los Santos Ángeles; Ángeles Bautista, de

Santa Rita; Leonor Martínez, de Santa Teresa de Jesús; Emilia Polo, del Patronato de San José; Marina Marín, de San Francisco; Felipa Manuela, de San Francisco; Francisca Méndez, de los Santos Ángeles; Francisca Polo, de Santa Catalina de San Francisco; Marina Carretero, de San José; María Mendoza, de San Ramón; Marina Gragera, de San Miguel; Olalla Melchor de la Virgen María; Isabel Carretero, de San José; Josefa Díaz, de San Francisco; Francisca León, de Santa Teresa de Jesús; Juana Hernández, de San Francisco de Sales; Isabel Torres, de la Santa Cruz; Isabel Garay de Nuestra Señora del Carmen; Catalina Cavero, de San Francisco de la cinco llagas;

Catalina Lorenzo, de San Ildelfonso de los Dolores; Olalla Capilla, San José y Santa Ana; Dolores Núñez, de San José y, Antonia Pérez, Santa Catalina de Cortona.”

A partir de este momento comienza la vida de una asociación de la que tenemos constancia documental hasta el 5 de mayo del año 1965, última acta recogida pero no por ello la Orden ha dejado de funcionar puesto que tal y como indicamos, es en este año del 2021 cuando fenece dicha asociación.

La veneración franciscana en Montijo se remonta al siglo XVI

En ese último acta aparecen nombres como los del reverendo padre franciscano Leonardo Fuentes, comisario provincial de la Tercera Orden quien actúa como visitador y es secretaria de la misma Amalia Torres quien en un viaje a la ciudad de Asís prometió ante la tumba del santo volver a refundar la Orden (posiblemente tras el parón de la Guerra Civil, puesto que no hay entre 1939 y 1943 datos algunos de la asociación). Y lo hizo, pues serían sus propias alumnas las primeras nuevas asociadas.

Pero la historia de esta Orden es mucho más rica y muy amplia. Podremos ir desmenuzando aspectos de su devenir histórico como por ejemplo, la fundación de la llamada Juventud Antoniana para hombres en el conventual de la iglesia de San Antonio de Padua de Montijo el 2 de junio de 1945, de manera que se fusionan y trabajarán conjuntamente siendo Juana Pérez Sánchez presidenta y Petra Antolín vice-presidenta de la Venerable Orden Tercera, apareciendo como primeros hombres asociados a la Juventud Antoniana Francisco Rubio, Luis Molina y Miguel Campos.

Del análisis documental de esta asociación tendremos oportunidad de ir publicando en este medio aspectos tan interesantes como el hermanamiento de asociaciones y los congresos nacionales celebrados en Santiago del Compostela con motivo del año jubilar; la casa hogar franciscana provincial; apostolado terciario; financiación y tesorería. Parte pues de una historia reciente que nos dice ahora adiós pues han quedado tan solo un total de cuatro asociadas incapaces obviamente de mantener dicha institución en funcionamiento.


[1] A. Abad Pérez (OFM), La espiritualidad franciscana en Extremadura. Historia de la Baja Extremadura. Tomo II, 348.
[2] El diezmo habría que distinguirlo del civil o del eclesiástico. Sin entrar en estas disertaciones, aquí hace referencia a la parte del producto bruto en el valor de un objeto, generalmente la décima parte, que los fieles entregaban a la Iglesia. En todo caso se trata -aún más incide en este caso- en un tributo, carga, impuesto, contribución, como queramos llamarle. Se conocía con el nombre de diezmo y con el de diezmero o dezmero al que diezmaba: al contribuyente. La importancia de la casa donada por Marina Sánchez es que dichos herederos (las beatas), no tendría que soportar impuesto alguno.
[3] Libro Primero de la V.O. Tercera Franciscana de Montijo, 1888-1903. 1º vto.
[4] Íden, 2 ca.