Los trabajadores de la fábrica de prefabricado de hormigón Estarsa, perteneciente al grupo Prainsa, se han concentrado como protesta al cierre de la factoría que se anunció recientemente y por las nóminas que aún se les debe desde el mes de septiembre.
Según el director del comité de empresa «protestamos porque llevamos mucho tiempo sin cobrar, recientemente nos han ingresado 600 euros del mes de septiembre, hay trabajadores que se les debe ya dos nóminas y media mas la paga», añade que «no entendemos la situación actual de la empresa, porque había trabajo pero lo desviaban a las otras fábricas pertenecientes a Prainsa» . Los trabajadores de la fábrica se quejan de «la falta de información, no sabemos si vamos a cobrar, si van a cerrar o que tipo de negociación habrá para solucionar esto».
Los trabajadores siguen dados de alta pero con permiso retribuido. Estarsa actualmente tenía en la plantilla 60 trabajadores, que en los últimos meses ha estado inmersa en un ERE a tiempo parcial.

















