Desde los más pequeños, de 4 y 5 años, hasta el ramillete de gimnastas adolescentes con que cuenta la escuela, fueron aplaudidos por el público entusiasta que ocupó las gradas del recinto en su totalidad.
En otro ejemplo de solidaridad, de los que los poblanchinos hacen gala, la dirección de la escuela decidió que la recaudación de taquilla fuera donada generosamente a Caritas Parroquial de la localidad.

















