El Chiqui, hijo de Candido de Quintana, y Juan Vargas, hijo de Miguel es la demostración del legado del cante flamenco, basado tradicionalmente en la transmisión del testamento de este arte, de padres a hijos.
“Pasión por el flamenco” es un programa de la Diputación de Badajoz que destaca por su carácter itinerante y el origen extremeño de los artistas. Cantes autóctonos de Badajoz, con la finalidad de dar a conocer los tangos y jaleos de la Plaza Alta fuera de la capital pacense. Esta noche, en Puebla de la Calzada, se dejó ver el duende del flamenco entre un público entregado que supo apreciar y reconocer el cante “jondo”.

















