En ellos, los participantes disfrutaron pelando y cortando la fruta, apreciando su forma, color y olor. Con ella hicieron trozos de diferentes tamaños, bolas y formas como estrellas, flores o corazones. Tras esto, decoraron brochetas a su gusto, combinando formas y colores. Finalmente degustaron el trabajo realizado.
Con esta actividad se pretende reforzar la idea de tener unos hábitos alimenticios saludables, además de fomentar un trabajo en equipo y colaborativo sin distinción de sexo.

















