El deporte siempre da una segunda oportunidad y en este caso a Alberto se le presentaba la misma después de que el año pasado no pudiera disputar la final, que fue suspendida por lluvia y que no pudo celebrarse debido a su compromiso con la selección española juvenil de tenis, lo que le privó de la posibilidad de obtener el título.

El campeonato de la máxima categoría del tenis extremeño se celebraba en el club de tenis «El Corzo» de la capital pacense, desde el pasado día 14 y tenía su colofón el domingo día 22.

El montijano regresaba a su tierra el viernes día 20, procedente del CAR de San Cugat y afrontaba esa misma tarde los partidos de dieciseisavos y octavos ante el pacense Rafael Cidoncha y el tenista de Don Benito Javier Peralta, a los que batía por 6-0 y 6-1 y un doble 6-0 respectivamente.

En los cuartos de final del sábado tenía como rival a su paisano y amigo Cristóbal Castillo, al que derrotó por idéntico marcador en dos sets, 6-3 y 6-3. Le esperaba en las semifinales uno de los más serios aspirantes al título, el tenista de Badajoz David Plasencia, pero éste no pudo con el empuje del montijano y acabó cediendo en dos mangas por 6-2 y 6-3.

La final del domingo, transmitida en directo por las cámaras de Canal Extremadura TV, congregó a un numeroso público, expectante antes un partido que prometía ser espectacular, no era para menos, Alberto se enfrentaba al cacereño Ignacio Pulido, jugador del club de tenis «Cabezarrubia», campeón del torneo en el año 2011.

Con un sol expléndido y de justicia se iniciaba la cita puntualmente a las 12:00 horas del mediodía, poco esperó Alberto para romper el servicio de Nacho en el quinto juego del partido, tras el empate a 2, y así mantener su saque en los restantes para adjudicarse el primer set por 6-3. En el segundo, ambos mantenían sus servicios hasta el empate a 3, momento en el que el montijano se mostró nuevamente más ambicioso y forzó la máquina para volver a desequilibrar el marcador a su favor, ganando los dos juegos siguientes para dejar un resultado de 5-3. Alberto, sin dejarse llevar por la impaciencia, cedió el servicio del cacereño y se concentró en el que podía ser el juego definitivo, y así fue, aprovechó la segunda bola de partido y se hizo con el título de Campeón Absoluto de Extremadura por 6-3 y 6-4, único campeonato de la región que aún no se encontraba en las vitrinas del tenista montijano.

Apenas unas horas después, se subía a un avión en el aeropuerto de Talavera con destino a Barcelona para reincorporarse a la disciplina del CAR, eso si, con un nuevo y prestigioso título en la maleta.