Tres actrices, supuestamente tres espectadoras, provocan al público para rebelarse ante la espera de una representación que no acaba de empezar. Ellas deciden subirse al escenario cuando deducen que la compañía teatral contratada no puede acudir a la función.
Piedad, Paca, y Olga, cada una en su registro, supieron hacer reír al público durante toda la función en ese viaje a través de la poetisa extremeña Carolina Coronado, siempre hablando de sus amores, sus penas, sus alegrías pero siempre con mucho humor.
Un buen trabajo actoral y un análisis final sobre el mundo de la farándula, escrito por Fulgen Valares, que tocaba, con mucha delicadeza, las fibras sensibles de todos los que de una manera u otra viven el mundo del teatro.

















