Objetos recuperados de las fosas comunes de Montijo
Objetos recuperados de las fosas comunes de Montijo

Izquierda Unida Montijo ha emitido un comunicado en el que recuerda a los dirigentes republicanos fusilados en Montijo en la madrugada del 29 de agosto de 1936, hace 83 años.

El texto del comunicado remitido a los medios de comunicación es el siguiente:

EN EL 83 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE LOS DIRIGENTES REPUBLICANOS DE MONTIJO

Con el fin de recordar a las nuevas generaciones montijanas lo que es el fascismo, y para que no vuelvan a dejarse llevar por sus mensajes violentos, racistas, machistas y antidemocráticos, queremos recordar lo que ocurrió en Montijo en la madrugada del 29 de agosto de 1936, primer asesinato de catorce dirigentes republicanos que abriría las puertas a una barbarie que no acabaría hasta varios años después de finalizar la guerra “incivil”.

Aquellos, que habían evitado que se incendiase el convento de monjas clarisas con cincuenta y siete presos de derechas en su interior, fueron cobardemente fusilados sin juicio previo ni posibilidades de defensa.

Siguiendo las instrucciones de los militares golpistas en España, a los primeros que había que detener era a los miembros de la Corporación de izquierdas y del Comité de Defensa de la República, llevandoselos al calabozo del Ayuntamiento.

Una noche irían a casa del alcalde Miguel Merino y de varios más cuando dormían y les dijeron que les acompañasen; ya no volverían a pisar nunca más sus hogares.

Miguel Merino y el resto de los dirigentes apresados estarían en la cárcel muy pocos días –cuatro ó cinco– hasta que fueron asesinados. Los hermanos de aquél suplicaron al párroco Juan Pérez Amaya, que fue el sacerdote que lo casó en 1.919, para que le salvara la vida pero les dijo que no podía hacer nada.

Los cerebros de la represión en Montijo elegirían un día simbólico para comenzar los asesinatos de “los rojos”, sin formulismos legales ni juicios de ningún tipo; el día de la traída de la Virgen de Barbaño desde la ermita el 28 de agosto. Con ello se pretendía dar una imagen de “Santa Cruzada del Alzamiento Nacional contra los sin Dios” y el inicio de una re-cristianización de la sociedad montijana. Los que habían perseguido, según ellos, a la Iglesia y al catolicismo durante su mandato en el Ayuntamiento tenían que expiar sus hechos con sus propias vidas. Como en los tiempos de la Santa Inquisición.

A la llegada de la Virgen al pueblo por la mañana se organizó una manifestación patrióticoreligiosa que recorrió las principales calles, acompañada por las milicias de Falange uniformadas y por el destacamento de la Guardia Civil, terminando con una misa de campaña en el Paseo donde estaba instalado un altar en la fachada del Ayuntamiento.

Izquierda Unida Montijo

VÍDEO: Las Fosas de Montijo