La Pasión según Juan de Juni: Santísimo Cristo del Pasmo

por Pablo Iglesias Aunión 🖋️


Qué mejor obra para expresar la soledad y el dolor de una sociedad marcada por la Pandemia la cual, ni siquiera nos está permitiendo despedirnos de nuestros seres queridos, que la obra del Santísimo Cristo del Pasmo del conventual de las clarisas de Montijo (rama femenina del franciscanismo), para anunciar la Semana Santa en Montijo 2021.

“La cabeza, empotrada en su hombro derecho y aplastada sobre el pecho, tiene tallada la corona de espinas engrandeciendo ésta las proporcionas de aquélla, en tanto que un rictus de serena placidez aceptación del martirio envuelve su divina imagen.” Así habla del Santísimo Cristo del Pasmo Jesús Urrea Fernández, catedrático emérito en el Departamento de Historia de Arte de la Universidad de Valladolid, quien fuera Adjunto al Director del Museo del Prado, Director Museo Nacional de Escultura, de Museo Casa de Cervantes y de la Universidad de Valladolid.

Un Cristo muerto que parece hablarnos de desnudez y abandono del hombre ante la muerte. El mismo Jesús Urrea continúa describiéndolo: “El paño pureza se enrosca vertiginosamente en el cuerpo pero no logra evitar la idea de desnudez completa; la tensión de sus brazos y el arqueamiento de sus miembros inferiores hacen insoportable imaginar el martirio de la pasión y muerte, mientras que la rigidez de sus dedos expresa que se acaba de consumar la tragedia.”

El interés y el empeño de Juan Serrano Pascual (+) nos llevó a saber de esta soberbia obra de Juan de Juni (Joigny 1504 ó 1507 – Valladolid, 1577), ubicada en la capilla del convento del mismo nombre y que llegó a Montijo en el año 1680. Fue donada por el IV Conde de Montijo quien era marqués de La Algaba, Cristóbal Portocarrero Guzmán de Luna, y cuya imagen se encontraba en el oratorio de una de sus casas que poseía en Valladolid (quien había heredado propiedades de un virrey asentado en esa ciudad). El Conde vio en 1684 como su hija doña Manuela ingresaba en el beaterio de Montijo, donde ya vivía una prima suya y sobre el que en 1704 se fundaría un conventotras serle entregado en 1703 el antedicho beaterioa las clarisas.

Hay líneas de investigación que se abrieron con Vicente Navarro del Castillo que nos habló de que la imagen del Stmo. Cristo del Pasmo era de inicios del siglo XVI, «alrededor de 1500… siendo una buena talla del renacimiento español…”, lástima que su autor no cite las fuentes que le llevan a esa conclusión hoy descartada al saberse del maestro Juan de Juni. Otras, como la que acertadamente expresó en su momento Juan Serrano Pascual, “que se trata de una obra de mediados del siglo XVI”.

Lo cierto es que Montijo cuenta con una obra de uno de los autores manieristas más interesantes que junto a Alonso Berruguete, forman los grandes representantes de la nueva escultura castellana que se desarrollará a lo largo de todo el siglo XVI. La obra hoy en nuestro conventual montijano, se adentra en esa concepción del manierismo (estilo artísticode los años centrales y finales del siglo XVI como expresión final del Renacimiento o Bajo Renacimiento), concepción desde la que Juan de Juni quiere hablarnos de angustia (reflejada en los miembros del Cristo) y de serenidad gozosa y anunciadora de Pascua en su calmado y entregado rostro por amor obediente al Padre.


Bibliografía utilizada

• María Antonia Fernández del Hoyo: Juan de Juni, escultor. Universidad de Valladolid, 2012.
Jesús Urrea: Juan de Juni al servicio de los Enríquez de Almansa. Valladolid, 1996.
Vicente Navarro del Castillo: Apuntes histórico de una villa condal. Cáceres, 1974.
• Juan Serrano Pascual: Un Juan de Juni en Montijo. El Cristo del Pasmo, talla de Juan de Juni. Revista de Ferias y Fiestas de Montijo, 1996.
• Pablo Iglesias Aunión: Historia de la Comarca de Lácara. Del Medievo a la Edad Moderna. Badajoz, 2000.