Lo que pasó ayer… se queda para siempre.

El flamenco como centro de gravedad. La bailaora se impone en escena con gesto firme y presencia absoluta, mientras la orquesta y la dirección se pliegan a su ritmo. Una imagen que condensa la tensión entre lo clásico y lo visceral.
El flamenco como centro de gravedad. La bailaora se impone en escena con gesto firme y presencia absoluta, mientras la orquesta y la dirección se pliegan a su ritmo. Una imagen que condensa la tensión entre lo clásico y lo visceral. (Foto: Rut GG).
Publicidad
programa de eventos del Ayuntamiento de Montijo

por Rut GG


Una ceremonia escénica, música, danza y embrujo

Ayer, en el Teatro Nuevo Calderón en Montijo, la música no solo sonó, se encarnó. La orquesta Anam Camerata  puso sinfonía a la coreografía de Esther Merino y dos bailarinas que no bailaron, invocaron. Lo que vivimos fue más que un espectáculo, fue una ceremonia.

Miguel Morán, al frente. Con gesto preciso y mirada concentrada, el director sostiene el pulso de la obra. Su presencia marca el ritmo y la intención de cada compás, articulando la energía del conjunto desde la batuta.
Miguel Morán, al frente. Con gesto preciso y mirada concentrada, el director sostiene el pulso de la obra. Su presencia marca el ritmo y la intención de cada compás, articulando la energía del conjunto desde la batuta. (Foto: Rut GG).

Desde el primer compás, la orquesta dirigida por Miguel Morán desplegó una belleza sonora que envolvió el teatro como un hechizo.

Complicidad en cuerda. Los músicos de cuerda comparten espacio, partitura y concentración. En la cercanía de sus gestos se revela la precisión colectiva
Complicidad en cuerda. Los músicos de cuerda comparten espacio, partitura y concentración. En la cercanía de sus gestos se revela la precisión colectiva que sostiene la armonía. (Foto: Rut GG).

Violines en diálogo con contrabajos, el piano marcando el pulso emocional, el bombo como latido ritual, y los vientos al fondo, envolviendo el silencio con una elegancia que no pedía permiso, simplemente sucedía.

Concentración compartida. En plena ejecución, los músicos sostienen el pulso de la obra con precisión y entrega. Cada gesto, cada mirada, forma parte de una arquitectura sonora que se construye en tiempo real.
Concentración compartida. En plena ejecución, los músicos sostienen el pulso de la obra con precisión y entrega. Cada gesto, cada mirada, forma parte de una arquitectura sonora que se construye en tiempo real. (Foto: Rut GG).

La obra elegida fue El Amor Brujo de Manuel de Falla, esa joya que narra cómo Candela, una joven gitana, rompe el hechizo de un amante muerto a través de la danza y el poder del amor verdadero.

Pero lo que vimos no fue una interpretación más, fue una relectura visceral.

Instante suspendido entre nota y nota. El contrabajista aguarda, atento, mientras la música respira en el silencio del escenario.
Instante suspendido entre nota y nota. La contrabajista aguarda, atenta, mientras la música respira en el silencio del escenario. (Foto: Rut GG).

Mientras veía ensayar a las bailarinas entre bambalinas, no podía imaginar la fusión que se avecinaba. Tres mujeres en escena, en sinergia con una orquesta clásica, y al frente, Esther Merino, cantaora y protagonista.

El gesto detenido en el aire. La bailaora encarna el instante previo al desenlace, donde la tensión del cuerpo y la música se funden en una sola intención. No hay movimiento, pero sí presencia. El flamenco, aquí, se respira antes de estallar.
El gesto detenido en el aire. La cantaora encarna el instante previo al desenlace, donde la tensión del cuerpo y la música se funden en una sola intención. No hay movimiento, pero sí presencia. El flamenco, aquí, se respira antes de estallar. (Foto: Rut GG).

Su flamenco recitado, su presencia escénica, su voz que no canta, declara, invoca, rompe. Todo bajo la dirección precisa y sensible de Morán.

La voz como centro escénico. La cantaora sostiene el relato con fuerza y emoción, mientras la cuerda la acompaña en un segundo plano preciso y contenido. Una escena donde el flamenco se eleva desde la palabra hacia la música compartida.
La voz como centro escénico. La cantaora sostiene el relato con fuerza y emoción, mientras la cuerda la acompaña en un segundo plano preciso y contenido. Una escena donde el flamenco se eleva desde la palabra hacia la música compartida. (Foto. Rut GG).

Sí, allí hubo brujería. Y el Teatro de Montijo fue el caldero.

El público en pie aplaude con entusiasmo, cerrando la velada con un gesto colectivo de reconocimiento.
El público en pie aplaude con entusiasmo, cerrando la velada con un gesto colectivo de reconocimiento. (Foto: Rut GG).

La especie de bella agresividad contenida en la danza, la tensión del cante, la coreografía que también narraba, todo junto puso al público con el vello de punta.

Diálogo entre disciplinas. La bailaora y el director se encuentran en escena, cada uno desde su lenguaje, en un momento de tensión compartida. La música y el cuerpo se responden, construyendo juntos una dramaturgia que trasciende el gesto.
Diálogo entre disciplinas. La bailaora y el director se encuentran en escena, cada uno desde su lenguaje, en un momento de tensión compartida. La música y el cuerpo se responden, construyendo juntos una dramaturgia que trasciende el gesto. (Foto: Rut GG).

No era solo arte, era catarsis.

Cuerpo, batuta y cuerda. La escena se articula entre la tensión del gesto danzado, la dirección precisa del maestro y la respuesta contenida de la orquesta. Una coreografía compartida donde cada disciplina sostiene el relato.
Cuerpo, batuta y cuerda. La escena se articula entre la tensión del gesto danzado, la dirección precisa del maestro y la respuesta contenida de la orquesta. Una coreografía compartida donde cada disciplina sostiene el relato. (Foto: Rut GG)

Y cuando el arte fusiona estilos, las ganas de volver al teatro se multiplican.

Respirar antes de sonar. Los metales y las maderas aguardan el siguiente compás con la mirada fija en la partitura. En esa pausa contenida, se revela la disciplina silenciosa que sostiene toda la armonía.
Respirar antes de sonar. Los metales y las maderas aguardan el siguiente compás con la mirada fija en la partitura. En esa pausa contenida, se revela la disciplina silenciosa que sostiene toda la armonía. (Foto: Rut GG).

Sala llena, público intergeneracional, adolescentes, abuelos, madres, curiosos, fieles. Eso ya es un éxito. Pero lo que importa es lo que se queda, las ganas de compartir lo vivido.

El aplauso como respuesta. Un teatro lleno, atento, entregado. El público celebra lo vivido, en un gesto que confirma que la cultura sigue siendo un lugar de encuentro, emoción y memoria compartida.
El aplauso como respuesta. Un teatro lleno, atento, entregado. El público celebra lo vivido, en un gesto que confirma que la cultura sigue siendo un lugar de encuentro, emoción y memoria compartida. (Foto: Rut GG):

La programación 2025–2026 del Teatro Nuevo Calderón está haciendo justo eso, remover, provocar, emocionar. Fusión musical, circo, teatro del bueno—del que hace pensar, reír, sentir. Cultura que no se consume, se vive.

La técnica detrás del telón. Desde la sala de control, el equipo técnico sostiene el ritmo invisible del espectáculo. Sonido, luz y precisión operativa se conjugan para que la escena respire sin interrupciones.
La técnica detrás del telón. Desde la sala de control, el equipo técnico sostiene el ritmo invisible del espectáculo. Sonido, luz y precisión operativa se conjugan para que la escena respire sin interrupciones. (Foto: Rut GG).

Y lo mejor, se queda en nosotras, para siempre.

La escena como clímax visual. Elevada en el centro del escenario, la figura principal condensa la tensión dramática del conjunto. Música, gesto y composición escénica se alinean en un instante de máxima intensidad.
La escena como clímax visual. Elevada en el centro del escenario, la figura principal condensa la tensión dramática del conjunto. Música, gesto y composición escénica se alinean en un instante de máxima intensidad. (Foto: Rut GG)

Querido teatro, tengo más ganas de ti.

Publicidad


Síguenos

8,081FansMe gusta
1,640SeguidoresSeguir
998SeguidoresSeguir
883SuscriptoresSuscribirte