Foto: con el embajador británico, Simon Manley, “que estuvo durante toda la final y que mantuvo una animada conversación con ella, muy agradable y atento el señor”.

Fue una de las diez finalistas a nivel nacional y aunque no fue seleccionada entre las tres primeras, sí REPRESENTÓ con su simpatía y desenvoltura habitual a su instituto al que dejó en muy buen lugar nombrándolo en varias ocasiones y demostrando que era capaz de hablar con cualquiera en inglés.

Llenó el escenario y conectó con los asistentes, algunos de los cuales al terminar el acto le dieron la enhorabuena personalmente, varios profesores del centro incluida la directora del mismo (a la que le encantó el monólogo y no paró de reirse con las curiosidades sobre el escritor que Lucía explicaba y su forma de narrarlo) aunque lamentablemente le tocó el micrófono que no funcionaba bien, pero salvó la situación con la naturalidad que la caracteriza.