La primera ronda la solventaban de forma contundente imponiéndose por un doble 6-0 a la pareja formada por el kazajo Arashov y el bretón Monczakowski, deshaciéndose en la siguiente de los lusos Caldas y Campos por 6-3 en ambos sets.

Los cuartos de final del jueves les enfrentaban a otra pareja de tenistas portugueses, Barosa y Eusebio, a los que tampoco dieron opción y acabaron ganando por un claro marcador de 6-1 y 6-2.

Las semifinales las jugaban contra los españoles López y Mesquida, que tampoco pudieron superar al montijano y su compañero, cayendo derrotados por 6-2 y 6-4, con lo que conseguían acceder a la gran final.

Quiso el destino que en la final del domingo sus rivales fueran también españoles, Domínguez y Romero de Ávila que venían de derrotar en semifinales a los favoritos del torneo, la pareja inglesa Lyzen y Reynolds. Una final totalmente española que cumplió las expectativas de juego e intensidad, que daba el título final a Alberto y Eduard por un doble 6-4, tras disputar todo el torneo de forma impecable como demuestra el no haber cedido ni una sola manga.