Imagen de San Isidro Labrador Primera década siglo XX. Ermita Nuestra Señora de Barbaño
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por Pablo Iglesias Aunión


Cada 15 de mayo son muchísimo los pueblos que se engalanan para la fiesta campestre con sus imágenes representativas de este humilde hombre conocido popularmente como Isidro Labrador y que el 12 de marzo, el papa Gregorio XV lo canonizó.

No sabemos de él mucho. Quizá con no mucha exactitud la fecha de su nacimiento, que señala en el Mayrif musulmán (Madrid), en torno a un 4 de abril del 1082.

Curiosamente estamos ante una figura que representa a un labrador mozárabe (un hispano-romano que vivía en territorio musulmán durante la dominación de la Península por parte de éstos). Se afirma que estuvo al servicio –como tantos mozárabes– de familias como los Vargas y de otros señores terratenientes como los Vera.

Tuvo que huir tras asedio almorávide del entonces poblado de Madrid para posteriormente en 1119 regresar.

Casado con Maria de la Cabeza (la que será Santa María de la Cabeza), ésta se encargaba de cuidar la ermita de Nuestra Señora de la Piedad mientras que el bueno de Isidro labraba las tierras. Pero no es mi intención hacer una biografía de San Isidro las cuales pueden ustedes encontrarlas en mil referencias bibliográficas sino, como no podía ser de otra manera, vincularlo a Montijo y así nace un nuevo un nuevo capítulo que amplie y aúne más finitudes del personaje, la ermita y nuestra Comarca.

Montijo, como la práctica totalidad de nuestra Comarca y de manera igualmente especial Barbaño, indudablemente están vinculados a la figura de San Isidro y, de hecho, han sido varios los artículos, para el caso de Montijo, en el que hemos hablado de su devoción al referirnos a la existencia de la primera iglesia parroquial montijana (san Isidro ya posiblemente entre los siglos XIV-XV), así como el juego de palabras Isidro-Isidoro al que nos ha sometido la evolución de la rica lengua castellana.

Tampoco es este el objetivo del presente artículo sino de la propia idiosincrasia y entresijos que guarda la celebración del 15 de mayo.

Imagen de San Isidro Labrador. Iglesia Parroquial de Barbaño, imagen adquirida por el pueblo.

La historia une identidades que tienen un origen común

Sabemos por la historia en torno a la devoción a nuestra Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, que cuando se “apareció” la imagen fue traída precisamente a Montijo a la iglesia de San Isidro. Finalmente, por una serie de cuestiones donde entran la tradición oral, la leyenda y los datos históricos (que son los que dan la respuesta final al tema que referimos), la imagen fue llevada a la dehesa de Barbaño donde se le levantó la que actualmente es su ermita-santuario.

Siglos después, entre las diferentes imágenes que en ella existen en la nave lateral de la capilla mayor que preside la imagen de la Patrona como titular de la ermita, se encuentra una de San Isidro Labrador de la que tenemos las primeras referencias en los años centrales de la primera década del siglo XX, cuando la adquiere Comunidad de Labradores que se había fundado en Montijo el 13 de mayo de 1908. La primera de las procesiones con el santo será el 15 de mayo del año 1917 (léase al respecto un interesantísimo artículo de Juan Carlos Molano Gragera titulado La gira de san Isidro, más de un siglo de existencia en Montijo, publicado el 24 de junio del 2021 en el Blog que el mismo dirige y que lleva por nombre Historias de Montijo, historiasdemontijo.com).

El tema de las donaciones y adquisiciones por cofradías, hermandades, ermitas y parroquias era muy habitual. En el año 1916 la misma Hermandad de la Patrona donaba una imagen de San Luis siendo párroco Juan Pérez Amaya y mayordomo Ruperto Thomas García a la Santísima Virgen de Barbaño y, precisamente entre la hornacina de esta imagen y el Cristo de la Misericordia se ubicaría al recién adquirido San Isidro en nombre de la Comunidad de Labradores (presidente en ese año José Moreno Pereira y secretario Julio García Pérez), aunque la historia entre la ermita, la hermandad y San Isidro ni mucho menos comienza aquí, como ya explicaremos con sus correspondientes referencias documentales.

Tampoco es objetivo de este breve estudio las reformas, donaciones de imágenes y otras muchas cuestione, que como decimos, se publicarán en el momento adecuado. El eje del artículo gira en torno a que hoy, Barbaño cuanta con dos imágenes de San Isidro Labrador. Una está en el templo parroquial (adquirida por el pueblo de Barbaño) y la otra como decimos en la ermita de María Santísima de Barbaño.

El tiempo ha querido que vuelvan a encontrarse de una manera muy directa la Hermandad Patronal y la figura e historia del santo labrador. A la actual Junta de Gobierno, a través de su Hermano Mayor, se le ha pedido que, ante el paso inexorable del tiempo, las familias que tradicionalmente se encargaban año tras año de preparar el santo residente en la ermita hoy ya no puedan por el peso inexorable del tiempo y sea la Hermandad la que se haga cargo de ello. Y así ha sido.

En este presente año del 2022, la Hermandad de Nuestra Señora de Barbaño se encargará por expreso deseo de las familias y en su nombre que, desde hace años insistimos, han venido ornamentando y preocupándose por la imagen que está en la ermita, lo haga a partir de estos momentos. En representación de todas ellas hay que dar sin duda las gracias y como no, debemos empezar por un fuerte reconocimiento a la que fuera Comunidad de Labradores de Montijo.

Gracias también como a Francisca y Clara López, a Juana Tienza y a Pilar García en nombre de otras tantas familias, las cuales, para todas ellas el campo ha sido su sustento y en él tienen sus propias raíces de vida en el pasado y en el presente.

Al recaer esta tarea en la actual Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de Barbaño, se vuelve a unir lo que estuvo unido en sus orígenes devocionales medievales a la Virgen de Barbaño con aquella primitiva iglesia de San Isidro. Vuelve ahora a estarlo en la responsabilidad cada dos años de ofrecer la imagen del santo al pueblo de Barbaño y Montijo como se ha venido haciendo: con dignidad y mucha responsabilidad. Gracias a la creatividad, imaginación, gusto y estética de Daniel Castaño e igualmente a la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Barbaño que nos ha permitido disponer del personal necesario para que muchas de las tareas que han sido necesarias, permitan que este san Isidro 2022 sea como antes de la pandemia.

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