Más de medio centenar de improvisados actores que con muy buena disponibilidad, gran esfuerzo e ilusionados con el proyecto se subieron al escenario para representarla con mucha dignidad, cosa que consiguieron y que el público supo valorar.
Todo el espectáculo muy cuidado y adaptado al espacio, consiguiendo una excelente puesta en escena que reflejaba perfectamente como Jesucristo pasa de ser un líder de masas, a quien el pueblo sigue con devoción primero, a ser perseguido con rencor después.
Muchos de los integrantes del cuadro artístico de esta obra, ya la representaron en el año 1990, retomarla este año ha sido principalmente al cumplirse el 25 aniversario de aquella representación.
Nuestra enhorabuena por el trabajo realizado. Jesucristo Superstar es, sin duda alguna, la mayor ópera rock de la historia y subirla a un escenario es siempre de agradecer.

















