Extremadura es un paraíso de agua dulce: 1.500 km de costa interior, con zonas de baño naturales, cascadas, saltos de agua y magníficas playas, ocho de ellas con bandera azul

Sucede todos los veranos, pero este año aun más por las sucesivas olas de calor que estamos sufriendo. El cuerpo nos pide un merecido descanso disfrutando del agua en un entorno natural, aunque sea en una escapada exprés de solo día.

Como cada año, volvemos a calcular kilómetros y horas de viaje hasta llegar a las playas que creemos más cercanas, las atlánticas portuguesas o andaluza, y añadimos a la ecuación el precio del combustible, disparado por el recalentado clima geoestratégico internacional.

Pero este verano caemos en la cuenta de que no hay que ir muy lejos para disfrutar de playas de calidad, las más cercanas las tenemos aquí al lado, en Extremadura.

Garantía de calidad

Las extremeñas no son playas cualquiera: la calidad de sus aguas, condiciones ambientales e instalaciones están reconocidas con la bandera azul, que concede anualmente la FEE, Fundación Europea de Educación Ambiental.

Los criterios que se evalúan para la concesión de las banderas azules son: calidad del agua, información y educación ambiental, gestión ambiental, seguridad y servicios.

Esta temporada Extremadura ha multiplicado por cuatro las banderas azules en sus playas, un hito histórico que permite a la región liderar el ranking de comunidades autónomas con playas continentales de bandera azul.

Una amplia oferta para todos los gustos

Extremadura ofrece un paraíso de agua dulce con 1.500 km de costa interior, con zonas de baño naturales, cascadas, saltos de agua y magníficas playas. Un total de 53 zonas de baño para todos los gustos.

En un total de ocho localidades extremeñas ondean este año banderas azules. La playa Costa Dulce –la primera de Extremadura que logró una bandera azul– y el puerto deportivo, ambos en Orellana la Vieja y la playa La Dehesa de Cheles han renovado un año más su bandera azul.

A ellas se suman, por primera vez, las playas de Alange; Campanario; Los Calicantos de Casas de Don Pedro; la Isla del Zújar de Castuera; el Espolón-Peloche de Herrera del Duque y Talarrubias-Puerto Peña de Talarrubias.

Todas estas playas extremeñas conforman una oferta única en Europa occidental, ideal para el baño en la época estival y para la práctica de actividades y deportes acuáticos durante todo el año.

Centros azules

Además, cinco centros de interpretación han sido distinguidos como Centros Azules. Este galardón lo concede ADEAC a municipios con bandera azul que conciencian a la población sobre medio ambiente y sostenibilidad.

Al Centro de Interpretación Ambiental y de Bandera Azul de Orellana la Vieja, que ya disponía de este reconocimiento, se han unido el Centro de Interpretación de los Humedales de Isla del Zújar en Castuera; el Centro de Interpretación de la Naturaleza de La Serena, también en Castuera; el Centro Azul de Sostenibilidad Medioambiental de Alange y el Centro de Interpretación de Fauna Rupícola de Puerto Peña, en Talarrubias.

Turismo sostenible en Extremadura

Por ello no sorprende que la consejera de Cultura, Turismo y Deportes, Nuria Flores Redondo, haya destacado que estas banderas azules suponen “un paso más para el turismo sostenible de Extremadura”.

Tras la pandemia ha cambiado el perfil de turista, los viajeros ya no apuestan tanto por el ‘sol y playa’ y sí lo hacen por destinos no masificados, ricos en patrimonio cultural, gastronomía, balnearios, turismo espiritual… y “todo eso lo tiene Extremadura”, afirma Flores.

Para responder a esta demanda la Junta de Extremadura va a seguir trabajando en un plan de formación del sector turístico en colaboración con la Consejería de Empleo porque, asegura Flores, “la formación da lugar a calidad”.

Guía Extremadura es agua

Descárgate la guía Extremadura es agua 2022, que incluye las zonas aptas para el baño más destacadas, los balnearios y las actividades de turismo fluvial y activo.

Descubre parajes increíbles en las cuatro estaciones del año: gargantas y cascadas en las que deleitarse durante la época de lluvias y deshielo, meandros y grandes embalses convertidos en mares de interior.

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