por Anabél Dorado

Hace casi dos años que conocí a una persona muy especial que ha llenado mi vida y que ahora me falta. Un infarto acabó con su vida a los 39 años y o hizo en un momento de gran felicidad para nosotros.

David y yo éramos pareja, vivimos juntos, compartimos sonrisas, momentos, caricias que siempre permanecen inalterables en mi corazón.

Teníamos toda una vida por delante, nos habíamos comprometido pero otro destino nos esperaba.

Con esta carta quiero que sepas, allá donde estés, que te echo de menos, no te olvido y siempre te voy a querer. Una frase de Elvira Sastre resume todo lo que yo siento en estos momentos: “No hay nada que ocupe más espacio que tu ausencia”.