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Tirios y Troyanos

por Antonia Gómez


El ciego sol, la sed y la fatiga. Por la terrible estepa andaluza, con un puñado de los suyos –polvo, sudor y hierro– Santiago Abascal cabalga.

Bajo un sobaco sujeta el texto refundido de las Leyes Fundamentales del Reino de 1967, y en el otro las 360 páginas, según edición, de Mein Kampf (Mi lucha) escrito de puño y letra por Adolf Hitler.

La propuesta territorial de este partido con nombre de editorial, viene siendo mandar al carajo el sistema de autonomías, por lo que no se comprende que pierdan el tiempo dilucidando cambiar el Día de Andalucía del 28 de febrero al 2 de enero, en conmemoración de la culminación de la Reconquista.

Asunto este que, amén de revolverle el turbante a la morisma, hiede a la pellica picada de Don Pelayo, claro que el partido en si habría que echarle unas bolitas de alcanfor.

Ahora como estas criaturas salgan del feudo andaluz y entren en la política nacional, me malicio que los dos leones de las Cortes serán sustituidos por sendos toros de Osborne, que son muy de patriotas.

La España de charanga y pandereta, cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María, ha llegado a trote y moche, iluminada por los cirios de los nazarenos, y como cruz de guía las orejas y el rabo de un toro.

Y cuando el batallador llegue a su morada lo espera, para su solaz, la fiel esposa reposo del guerrero, con la pata quebrada y la copa de “Soberano, que es cosa de hombres” cual ofrenda.

Como las oscuras golondrinas de Bécquer, volverán los premios a la natalidad, fruto de esas parejas que basan el uso del matrimonio en el método Ogino, el que contó los días pero no las noches.

Y mucho me temo que las criaturas irán uniformadas, a colegios con aulas presididas por un crucifijo y separadas por sexos, a saber cómo cantara Fernando Esteso “los niños con los niños y las niñas con las niñas

Islamofobos están dispuestos a deportar Imanes y arrasar mezquitas, no obstante no les duele en prenda recibir para a campaña, medio millón de euros de miembros de una organización de exiliados iraníes, el Consejo Nacional de Resistencia Iraní.

Católicos, apostólicos y romanos, no les importa la muerte de miles de migrantes sepultados en el fondo del mediterráneo, al fin y al cabo son negros sin presunción de inocencia, vienen al solar patrio a robar, violar y matar.

Populistas con un discurso excluyente y paternalista abominan del aborto, el feminismo así como del colectivo LGTBI.

Abascal, el justiciero altanero, acólito de Trump, Bolsonaro y Marine Le Pen, martillea con el discurso de “España primero”, y hasta ha prometido un muro en Ceuta y Melilla.

Esta mezcla tóxica fuera de contexto, más cercana al medievo que al presente de nuestra sociedad, viste de Ku Klux Klan y sueñan con el imperio de los Reyes Católicos.

Han irrumpido como elefante en cacharrería en Andalucía, para inyectarle valor a la “derechita cobarde”, y así acometer el desmembramiento de España para darle forma a esa nostalgia que fue una grande y libre.

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