Las Veladas han acogido un número importante de visitantes. (Foto: José Manuel Lavado).

por Parroquia de San Pedro


Éxito y acierto de la Comunidad Parroquial de San Pedro Apóstol

Desde el pasado sábado 26 hasta el miércoles 30 de junio la Comunidad Parroquial de San Pedro Apóstol con motivo de la festividad de su Patrón (29 de junio, San Pedro y San Pablo), ha realizado una actividad de carácter cultural bajo el nombre de “Veladas Histórico-Artísticas 2021”, las cuales además de estar promovidas como decimos por ser la festividad patronal, han sido dedicadas a la persona de don Andrés Romero Sánchez quien después de veinte años de servicio sacerdotal en la comunidad nos ha dicho adiós para un merecidísimo descanso, siendo nombrado Párroco Emérito.

Andrés Romero (Párroco Emérito.) y Pedro Gómez Párroco de San Pedro el pasado 29 de junio. (Foto: Parroquia de San Pedro)

El objetivo de esta actividad era dar a conocer la historia, el arte y el patrimonio del templo parroquial de San Pedro Apóstol con su fábrica (arquitectura), conjunto ornamental-litúrgico y el rico patrimonio artístico que posee en su dilatada historia entre los siglos XV al XIX.

Un momento de la visita en la capilla de “La Sagrada Familia”. (Foto: José Manuel Lavado).

Dichas “veladas” se han realizado a modo de recorrido guiado por el interior del templo visitando cada una de sus naves y capillas conforme la parroquia ha ido creciendo pasando de ser una Pequeña iglesia en 1494, hasta llegar a convertirse en el edificio que hoy vemos con la herencia y el testimonio del trabajo de maestros canteros, entalladores, pintores, orfebres e imagineros.

Estructura y organización

Las “veladas” fueron pensadas inicialmente para los días 26 al 29 de junio, pero debido a la demanda de visitantes se han prolongado un día más.

Igualmente para una media de 20 personas por día llegando finalmente a superar en los dos últimos días los 25-30 visitantes, con un excepcional trabajo llevado a cabo por Cele Garrido responsable de coordinar dichas veladas en nombre de la Comunidad Parroquial.

Orfebrería expuesta durante las veladas en la capilla del Corazón de Jesús. (Foto: José Manuel Lavado).

Aprovechando las diferentes capillas que el templo posee, los asistentes a estas veladas han podido conocer el rico patrimonio artístico a través de la orfebrería como por ejemplo cálices de los siglos XVI y XVIII o atriles salidos de las manos de maestros plateros como Juan de Flecha (1817). Sacras litúrgicas, portapaz, custodias, portaviáticos, crismeras, navetas y una pequeña exposición de vestimentas litúrgicas (casullas, ternas, etc.).

Se han ido explicando las fases de construcción especialmente entre los años 1494 y 1511 con el nacimiento de la que entonces era capilla mayor de estilo gótico tardío y las fases de ampliación entre 1511 y 1556 y que dieron por finalizadas lo que conocemos como primera gran etapa con sus dos capillas centrales con bóvedas sobre cruceros.

Casullas expuestas en la Capilla de la Sagrada Familia con el cuadro de la Huida a Egipto del pintor extremeño Juan Eusebio de Estrada, año 1755. (Foto: José Manuel Lavado).
Capilla Mayor del maestro Montiel y Retablo Mayor atribuido a Francisco Morato (1611-1628). (Foto: José Manuel Lavado).

El visitante ha viajado por el tiempo constructivo y lo ha hecho de la mano de maestros canteros como los de la familia Montiel, autor del crucero y capilla mayor sobre planta de cruz latina, con su cubierta de bóveda de media naranja la cual se apoya sobre cuatro pechinas y está rematada por una recién restaurada linterna, todo ello de clara tendencia renacentista.

Lo más desconocido para los visitantes ha sido sin duda el importante conjunto de obras dentro del terreno de la imaginería y la pintura sacra. Podemos citar como ejemplos el anónimo Cristo de la Buena Muerte que pudiera ser de finales del siglo XVI y que preside el Presbiterio, o la imagen de Santa Ana con la Virgen niña, obra de Blas Molner (1782), la imagen que fuera titular de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús obra igualmente atribuida por el montijano y doctor en Historia del Arte Rafael Ramos Sosa a Felipe de Ribas (en torno al año de 1650).

Las Veladas han acogido un número importante de visitantes. (Foto: José Manuel Lavado).

La visita finalizaba en la actual capilla bautismal, pila labrada sobre el año 1580, donde para la ocasión se ha expuesto el cuadro atribuido a Francisco Meneses Osorio (1699), sobre la aparición de la Virgen del Pilar al apóstol Santiago y que perteneció a la Cofradía del mismo nombre, siendo el momento para explicar distintos aspectos de carácter constructivo y funcional para la parroquia (orden de construcción de la torre en 1508, la bóveda de medio cañón, la llamada puerta del Perdón, etc.).

Las Veladas Históricas han sido un éxito y se estudia la posibilidad de volverlas a realizar en el mes de agosto, convirtiéndose así al edificio más significativo de Montijo, en protagonista de nuestra historia con una clara conexión con la historia de la Comarca y con la historia global, conexiones que permiten que el edificio, la comunidad y su evolución en el tiempo no pierdan sentido.